Dulce condena
esta de amar lo efímero
de tu risa,
de un guiño de tus ojos pícaros,
de un suspiro.
Y me consumo
a la espera de cada pequeña tentación;
ansiosa,
de la belleza renovada
de cada gesto tuyo...
ansiosa de ti.
B. Osiris B.
Cómo será eso de morirse. ¿Uno se puede dejar ir? ¿Nos quedamos aquí pegados hasta que no nos quede un aliento? ¿Qué es lo que nos hace ...
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