Dulce condena
esta de amar lo efímero
de tu risa,
de un guiño de tus ojos pícaros,
de un suspiro.
Y me consumo
a la espera de cada pequeña tentación;
ansiosa,
de la belleza renovada
de cada gesto tuyo...
ansiosa de ti.
B. Osiris B.
Llegó Michelle Como casi todas las tardes en mi casa materna, me encontraba leyendo, sentada en un desvencijado mueble de la sala. Mi vid...
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