lunes, 1 de julio de 2013

Patricia, la rana, amadrina a un niño


Muy de mañanita
le llegó el aviso
de que ella -¡preciso!-
sería la madrina
de la criaturita
que había nacido
y salió sin vestido
la muy saltarina

Saltando las charcas
Patricia, la rana,
partió en la mañana
vía Manizales
dejó atrás las barcas
cruzó todo el parque
y salió del estanque
por los matorrales.

A grandes zancadas
recorrió el camino
rumbo a su destino
con muy buen talante
Ya en su tierra amada
se armó el parrandón
y paseó el salón
fresca y elegante.

Con tonos naranjas,
azules y verdes
nada le remuerde
nada le molesta:
¡baila hasta en las zanjas
“chacunchá” movido!
y con su marido
disfruta la fiesta.

Los ojos le brillan
llenos de emoción
pues el familión
se encuentra reunido
Luego, en una silla,
sienta a Rafael
conversa con él
y lo deja rendido.

Patricia, la rana,
madrina del niño
con mucho cariño
lo envuelve en sus brazos
y a nadie le extraña
que con embeleso
entre beso y beso
duerma en su regazo.
B. Osisis B.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cómo será eso de morirse

  Cómo será eso de morirse.  ¿Uno se puede dejar ir?  ¿Nos quedamos aquí pegados hasta que no nos quede un aliento? ¿Qué es lo que nos hace ...