Estabas…
Ahí parado
enfrente mío,
de pronto…
Una ráfaga de
viento helado
y hojas secas
azota mi rostro.
Cierro los ojos
de golpe
y al abrirlos de
nuevo
solo hay noche cerrada.
Llegó Michelle Como casi todas las tardes en mi casa materna, me encontraba leyendo, sentada en un desvencijado mueble de la sala. Mi vid...
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