sábado, 3 de agosto de 2013

El mar y yo



Y escuché en el viento
las palabras del mar:
¡me llama, clama mi presencia!,
anhela el brillo de mis ojos
al contemplarlo,
mis hondos suspiros,
mi admiración.
El mar extraña verme
y yo lo anhelo,
como se ansía
una suave caricia prohibida,
quizás un beso.
Como se anhelan
las dulces compañías
que, en silencio,
lo dicen todo sin pronunciar palabra.
B. Osiris B.

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