Tengo una caricia para ti,
enredada en mis dedos
enredada en mis dedos
Y una mirada que se pierde
entre mis pestañas
entre mis pestañas
un beso pugnando por salir de mis labios
y un suspiro que rompería mi corazón
y el tuyo.
Llegó Michelle Como casi todas las tardes en mi casa materna, me encontraba leyendo, sentada en un desvencijado mueble de la sala. Mi vid...
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