cálida, como sol de amanecer
tibia, como polluelo en su nido.
Duermo
siento tu presencia recorrerme
despacio, lentamente
y te dejo hacer, mientras
ahogo un suspiro.
Llegó Michelle Como casi todas las tardes en mi casa materna, me encontraba leyendo, sentada en un desvencijado mueble de la sala. Mi vid...
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