jueves, 15 de octubre de 2009

Acaríciame

Solo tú conoces mis rincones
entiendes mis deseos.
Tus manos moldearon mis secretos
me hiciste a semejanza.
-No necesitas luz para saberme-
Mi aroma llegó a ti cruzando el infinito
y se metió en tu piel.
Tu búsqueda; no fue en vano.
Y al encontrarme...
Reconociste en mí tu complemento.
Y fui tu aliento.

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