Uno escucha que llueve, mira y no ve lluvia
sino granizo. Ah que bello espectáculo. En ese momento uno se regresa a
la infancia y desea correr de nuevo para tomar entre los dedos una
bolita de cielo y llevársela presuroso a la boca.
lunes, 5 de mayo de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Llegó Michelle
Llegó Michelle Como casi todas las tardes en mi casa materna, me encontraba leyendo, sentada en un desvencijado mueble de la sala. Mi vid...
-
Tengo todos los agüeros... todos -Eso es lo que yo en mi infinita ignorancia- creía. Pues no. Hoy estuvo el jardinero en cas...
-
Un mosquito feliz mordía y succionaba aquí y allí una gota de sangre deliciosa extraía de la niña hermosa una gota de sangre azu...
-
Que frío tengo hoy; jamás lo tuve tanto. Los dientes me castañetean esto es un espanto. Mi piel que no es muy gruesa el frío...




No hay comentarios:
Publicar un comentario