Las imágenes de la infancia
casi todas tan dulces.
Dulces como los mangos
ya caídos del árbol.
Como el agua tibia
del solar del vecino.
Lástima que dejamos
para siempre de ser niños.
Cómo será eso de morirse. ¿Uno se puede dejar ir? ¿Nos quedamos aquí pegados hasta que no nos quede un aliento? ¿Qué es lo que nos hace ...
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