sábado, 1 de octubre de 2016

Villa Luz



Villa Luz      


Voy por la calle y un antejardín llama poderosamente mi atención. 
Unas vasijas de barro de las que solo sobresalen las bocas me espantan un poco.
Imagino entonces...
En la casa frente al jardín viven Rosa, Emilia, Rocío, Esperanza, Marta, Patricia, Julia y dos o tres mujeres más que a veces sólo están de paso.
La casa es llamada "Villa Luz" en honor a que es el sitio que recibe a todos aquellos señores con ganas de divertirse y de ser escuchados, y amados por dinero.
A pesar de que ningún señor admite haber pagado por ese tipo de favores, yo insisto que ese negocio no sería negocio ni habría existido por los siglos de los siglos, si no existieran los clientes para el mismo.
Lo cierto del caso es que a falta de anticonceptivos o de cuidado, alguna que otra de estas damas; al resultar en apuros, acudían a los servicios de la más vieja de ellas, la cual se encargaba de sacar el feto o el niño; si el tiempo había pasado y no era prudente ya practicar un aborto.  Procediendo la anciana señora a "sembrar" el producto en las vasijas que luego completadas con tierra o con arena adornaban el frente de la casa.
Ese jardín maltrecho, descuidado y seco era la propia vida de las mujeres de esta casa.
En noches de luna llena se les ve salir sigilosas, encender velas y derramar un par de lágrimas.  Para regresar luego a sus vidas... Vida alegre le llaman.

Patricia Lara P.

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