El olor a cabello quemado que llenaba el cuarto penetro en su nariz. Miro a los lados y no pudo entender de dónde provenía. Luego sintió el escozor que la cubría entera y luego un dolor agudo, casi ensordecedor que le llenaba todos los sentidos. Intentó correr y no pudo, quiso gritar y tampoco lo logro pues en un instante la combustión había dejado en el sillón en el que siempre se sentaba, solo... cenizas.
martes, 29 de octubre de 2013
Combustión espontánea
El olor a cabello quemado que llenaba el cuarto penetro en su nariz. Miro a los lados y no pudo entender de dónde provenía. Luego sintió el escozor que la cubría entera y luego un dolor agudo, casi ensordecedor que le llenaba todos los sentidos. Intentó correr y no pudo, quiso gritar y tampoco lo logro pues en un instante la combustión había dejado en el sillón en el que siempre se sentaba, solo... cenizas.
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