Escuché unos gemidos. Una niña al parecer se ahogaba. Mire a todos los lados y nada. La soledad era la que me acompañaba. La soledad y una oscuridad tal que si estiraba las manos no lograría ver la punta de mis dedos.
domingo, 19 de diciembre de 2021
Miedo
Ultimatum
Llegó apresurado. Su amante le había dado un ultimátum, o hablaba él o ella se encargaría de abrirle los ojos a la esposa. Estaba cansada de los fines de semana sola. De la vida a la sombra. Sobre todo porque él constantemente le juraba que no la amaba, que estaba con la esposa por los niños. ¿Niños? Un perro y dos gatos negros todos, no podían ser considerados como tal.
Soltar
Reflexiones de la nada
Imposible olvidarme
Imposible olvidarme
Ops
El hombre despertó sediento. Ella amablemente le dio agua, le pidió que no se moviera mucho pues estaba herido. Le dio también un tazón con sopa caliente que contenía verduras y trozos muy suaves de carne.
Como ella es
Apachurra las cejas
Frunce la nariz
Un gesto pícaro asoma en su sonrisa.
Azul
Rutina de desvaríos (3)
Rutina de desvaríos (3)
Esa fue la ultima vez que me puso las manos encima
Y esa fue la última vez que me puso las manos encima. Llegó borracho, últimamente se le había vuelto maña. Al principio me quedaba callada, pero ese día no aguanté más y le recriminé. Envalentonado por el trago y la maña me miró con odio. Luego de que yo seguía con mis argumentos, tratando de no hacer ruido por los niños y por los vecinos se me vino de frente con los puños apretados y mascullando maldiciones. Tuve miedo, el era mucho más grande que yo. Y además un macho sin control debido al alicoramiento y la furia a lo mejor contenida por años. Levanté las manos de uñas largas muy finas y sin querer; únicamente por el reflejo. Le arañé la nariz. Y ahí fue Troya. Arremetió contra mi con los puños cerrados y me descargó un golpe fuerte. Me sentí mareada y me sostuve en el mesón de la cocina. Al hacerlo mi mano sintió el mango de algún elemento de cocina y sin dudarlo se lo empuje entre las tripas. Vi el asombro en sus ojos. Vi que se llevaba las manos al abdomen y que de entre los dedos viva, brillante y alocada fluía sangre a torrenciales cantidades. Me vi, mirarlo asombrada y luego... Al cabo de un tiempo, con el exhalé un muy audible suspiro. Pues si. Esa fue la última vez que me puso las manos encima.
Patricia Lara P
Tengo dos gatos negros
Tengo dos gatos negros
Diseñadora de moda para perros
Hoy Capitán tiene cita con su diseñadora. Por casualidad la conocí ayer. Le va a confeccionar un arnés Antiestrés para que no sufra tanto en la alborada, ya que queman mucha pólvora esa noche.
Soy pésima ama de casa
Soy pésima ama de casa. En serio pésima.
El espantapájaros (V1.1)
Cuentos a Cuatro Manos
El espantapájaros
El espantapájaros
Escape
viernes, 29 de octubre de 2021
Y tú
Y tú, ¿Cómo estás?
A veces quisiera...
A veces quisiera expresar todo lo que pienso
Las lágrimas
Yo no lloro. No acostumbro llorar. Igual no es por resequedad en los ojos, ni por deshidratación. Es solo, que no me gusta el llanto. Y odio lo que las lágrimas le hacen al rostro.
Dirígete a la luz
Dirígete a la luz, fue lo que me dijo. Yo pensé... ¿Me morí? ¿A qué hora? ¿Cómo sucedió?
Doña Justa
Los libros
Jugué en la calle hasta los 8 o 9 años. Dejé de hacerlo cuando aprendí a leer y encontré en los libros una compañía invaluable. En esas le...
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Reloj Y él usa dos relojes Uno marca la hora normal y silvestre. El otro; Cuenta los minutos para volverla a ver. Patricia L...
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Inframundo Sentada. En la mitad exacta de su casa, con los ojos fuertemente cerrados y las manos apretadas fuertemente; hasta h...
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Tengo todos los agüeros... todos -Eso es lo que yo en mi infinita ignorancia- creía. Pues no. Hoy estuvo el jardinero en cas...