lunes, 12 de septiembre de 2016

María la O



María la O

Le dije mamita hasta un día que mamá decidió responder por ella cuando la llamé.  Desde ahí fue abuelita o más frío aún... Abuela.
La recuerdo creo que todos los días.  Fue una mujer en todo el sentido y la extensión de la palabra.
El olor del café recién colado me lleva a su cocina de barro y ollas negras de hollín.
Los mangos criollos maduros en una cesta maltrecha y el racimo de bananos tras la puerta me recuerdan su amor y su templanza.
Fui feliz durmiendo en el rincón de su cama.  Acompañándola al mercado, yendo al solar de la casa. Al nacimiento de agua, a lavar al río.
Ya luego la vi muy poco. Me dejé influenciar y fui muy poco a verla.  En serio uno deja pasar lo importante para luego arrepentirse.
Te amo mamita María la O.

Patricia Lara P.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lloviendo

Lloviendo Se fue lloviendo. Llovía afuera, llovía adentro. A raudales El tiempo se detenía, a ratos. Pero la lluvia lloví...