Despacio,
lentamente.
Me fui quitando todo:
La blusa, el pantalón,
los zapatos, las medias.
Y la ropa interior,
después más lentamente aún;
mi piel se deslizó
y el corazón desnudo
te enseñó...
Mi amor.
Jugué en la calle hasta los 8 o 9 años. Dejé de hacerlo cuando aprendí a leer y encontré en los libros una compañía invaluable. En esas le...
Hola!
ResponderEliminarNo he podido leer el poema sin decirte que me ha encantado.
Pasa lo que queda de día lo mejor posible.
Un saludo!
Andrea
Muy, muy erótico, como a su merced le gustan... y a nosotros también, jajajaja!! besos
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