Surcos,
infinidad de surcos
cruzan su rostro, su cuerpo, sus manos.
Huellas indelebles del paso del tiempo,
de la vida.
¿Se podría leer en ellos acaso nuestra historia?
Surcos, huellas de vida.
Patricia Lara P.
Jugué en la calle hasta los 8 o 9 años. Dejé de hacerlo cuando aprendí a leer y encontré en los libros una compañía invaluable. En esas le...
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