Hoy el loco no grita, martilla. Grita la loca.
No soporta el dolor punzante del metal sobres sus sienes.
Y luego reina el silencio.
B. Osiris B.
Llegó Michelle Como casi todas las tardes en mi casa materna, me encontraba leyendo, sentada en un desvencijado mueble de la sala. Mi vid...
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