Yo podía comer piedras, mi esposo decía que tengo estomago de gamín. En realidad tenía. Con esto de la dieta y de cuidarse tanto con la comida me cambió la digestión debe ser. Ayer regresando de ir al otorrinolaringólogo al que tuvimos que llevar a Laura pues parece que produce mucha cera en los oídos y se le obstruyen vimos un vendedor de "raspao"; el raspao es hielo raspado o molido al que le agregan colores y leche condensada, le ponen un pitillo y una cucharita para que uno se lo coma como quiere. Lo probé ya sin tanto gusto como antes y al llegar la casa le ofrecí a mi hijo algo más de la mitad de mi raspao. Le puse al de él un poco mas de leche condensada y se lo comió gustoso. Ya en la cama a eso de las 10 de la noche, sentí retorcijones en el estomago, fui al baño con prácticamente un cólico y nada. Leí un rato allí sentada a Poirot y nada, solo el dolor intenso. Le dije al consorte que por favor me masajeara la panza y luego de un ratico regrese al baño... nada. Que dolor tan hijuemichica. Lo único que comí diferente a lo permitido fue ese raspao. Prometo solemnemente no volver a cometer pecados. Pecados gastronómicos aclaro, los otros pecados como que son intrínsecos a mi personal personalidad y ni modo. Y pensar que un raspao es agua con colores y un poco de leche condensada. ¿Qué me podría causar algo más fuerte?
jueves, 8 de septiembre de 2011
El raspao y yo
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Cartas de amor
Alguna vez, alguien... hace mucho tiempo me escribió una carta de amor, luego la devolví diciendo no haberla entendido. Hoy ni recuerdo que decía.
Pero las cartas de amor son siempre lindas. El sentimiento es grande y vale la pena vivirlo y por lo tanto dejarlo para siempre en el papel, amarrado con cintas de colores, con una flor seca adentro y algún perfume que nos lleve a otros momentos.
¿Y tú de qué te arrepientes?
Estamos aun jóvenes y en general sanos. En un tiempo podremos opinar, a lo mejor ya enfrentados a la muerte; que nos arrepentimos de algo que hicimos o de algo que dejamos de hacer.
Deberíamos pensar si en este momento de nuestras vidas nos arrepentimos de algo. A lo mejor aun teniendo tiempo podamos hacer lo que necesitamos y cuando llegue el momento ya no nos arrepintamos de nada y sintamos que hicimos todo lo que deseábamos hacer.
Cariños
P/ En realidad no espero una respuesta, solo espero que al tomar conciencia de la importancia que tiene vivir bien lo hagamos mejor y sin remordimiento alguno.
De tripas corazón
Algunas veces uno tiene que hacer de tripas corazón y disculpar la injuria y el mal comportamiento con una sonrisa. Una sonrisa congelada en el rostro y los ojos brillantes no de ira o de rabia, más bien de dolor por la injusticia; e incluso de sorpresa o de desconcierto.
La gente no entiende o no quiere entender que dañan con los comportamientos agresivos y cuando eso pasa dejan al otro fuera de base, tratando de entenderlo e incluso de justificar acciones que no deberían tener ninguna justificación. ¿Pero por qué el esfuerzo para comprender o entender debe venir de la persona que no cometió la falta y en cambio sí de quien recibió la agresión?
Normalmente, no porque sea normal sino sencillamente por ser costumbre el agredido es quien justifica al otro y encuentra motivos para disculparlo a pesar de que el agresor no tenga valor ni siquiera moral para dar disculpas. Y como no podemos andar por la vida enojados, llenos de ira o de odio, o cargados de resquemores, o en un constante mátame o yo te mataré; lo único noble e inteligente es disculpar la falta, tratar de olvidar el mal momento y continuar con la vida de la mejor manera posible.
Algunas situaciones son momentáneas pero otras por el contario se vuelven constantes y tan repetitivas que da la impresión que la persona que se acostumbró a vivir dañando lo hace con tal frecuencia que al cabo del tiempo ya ni se entera y por lo tanto no intenta cambiar de comportamiento por un lado y menos intenta o sabe o comprende que debe dar excusas y mostrar un poco de vergüenza por la ya repetitiva mala acción o reacción y también un poco de respeto por las otras personas que conviven con él en su entorno.
Unos caen constantemente en la falta y los otros caen constantemente en la justificación del otro “haciendo de tripas corazón”. Lo cual también es una falta grave que afecta a todos los miembros del grupo familiar.
No se sabe cuál de ellos es el que está más mal o cual el más enfermo sicológica y emocionalmente hablando. El que agrede constantemente sin darse cuenta siquiera que lo hace y por lo tanto sin disculparse o el que recibe agresión tras agresión y se acostumbró tanto a ella, que a lo mejor tampoco percibe lo malo que hay en su vida.
Alguien decía: “Mi gordo es divino, nos adora y nos trata siempre muy bien” y eso era lo que ella percibía pero lo que veía uno desde afuera era un hombre tosco, mal hablado, cargado de agresividad y que constantemente gritaba y decía malas palabras.
Otra sencillamente opina: “Cuando el hombre se enoja y algunas veces ni sabemos por qué, todos nos vamos para otro lado, generalmente su molestia dura poco y luego continuamos como si nada hubiera sucedido”
¿En qué momento perdemos la perspectiva y lo malo se vuelve tan cotidiano que nos parece bueno, no bueno, sencillamente disculpable?
Eso de hacer de tripas corazón puede funcionar a veces, pero cuando las tripas son constantemente corazón hay un problema muy grave que generalmente se convierte en enfermedades físicas tales como el cáncer y otras de diferente índole pero dolorosas y costosas todas por cierto.
¿Cuál es entonces el comportamiento a seguir? Algunas veces el dialogo no lleva a ninguna parte o a lo mejor conduce solo a más graves enfrentamientos que tampoco solucionan el problema.
Decirle a alguien que no soporte la actitud del otro y que se separe por ejemplo tampoco soluciona nada, pues sencillamente se está huyendo del problema. Los sicólogos cobran mucho y solo escuchan esperando que uno mismo encuentre la solución de sus problemas, los siquiatras formulan medicamentos para mantenerlo a uno alejado de la realidad y agregándole una adicción más al problema inicial.
Mejor sigamos haciendo de tripas corazón y esperemos que la vida nos diga un día si fue lo correcto o incorrecto. Lo malo es que ni como ejemplo sirve pues nadie aprende en cabeza ajena y los seres humanos tendemos a repetir las acciones aprendidas y aprehendidas en nuestros hogares.
Púchica si me compliqué con este tema.
martes, 6 de septiembre de 2011
A veces
Es que a veces yo olvido
el principio y el fin
olvido moralejas
y frases de postín.
Es que a veces yo olvido
mi preciso lugar
olvido que me ocultas
de personas sin fin.
Es que a veces yo olvido
el silencio guardar
y entender como siempre
que no se debe herir.
Es que a veces yo olvido
Pues soy desmemoriada
Y repito errores
Y más de una jugada.
Es que a veces yo olvido
Llorar y sonreír
Para que la gente entienda
Que yo si tengo un fin.
Es que a veces yo olvido
Pero luego recuerdo
Y los dolores vuelven
Y dañan al momento.
Es que a veces yo olvido;
Pero siempre recuerdo.
Naufragando en mí cuerpo
Despierto con placidez
totalmente feliz y sonrosada,
anoche nada menos yo dormí en tu regazo.
Mis piernas y mis brazos
exhaustos de abrazarte
por fin se relajaron
mi cuerpo se abandonó al descanso
mi respiración antes agitada; se acompasa
mi corazón de galopar como brioso corcel
a su suave cadencia retornó.
No deseo abrir los ojos
no quiero despertar de un sueño tan feliz
apasionado y loco.
Extiendo yo las manos
y siento tu calor
y me giro despacio
me doy vuelta en la cama
y quedo junto a ti
cara con cara
de nuevo mi corazón quiere salir del pecho
penetrar en el tuyo.
Abro por fin los ojos
estás ahí mi amor
no eres un sueño
las comisuras de tus labios tiemblan
gimes un poco en sueños
me pego a ti sedienta de tu piel y de tus besos.
Recorro lentamente
tus ojos, tu nariz,
las comisuras de tus dulces labios.
de pronto abres los ojos
esta mi desnudez enteramente
reflejada en ellos
me abarcas, me acaricias
robas mi corazón
y mis suspiros todos.
Me abrazas fuertemente
sin dejar de mirarme
tu mirada penetra entera mi alma
tu boca se apodera de mis labios
tu cuerpo navega en mar picado
te aferras a mi cuerpo
lanzas el ancla.
Explotan las bengalas con miles de colores
Somos dos y uno solo
el mar vuelve a ser plácido
Día a día yo madrugo en tus ojos
día a día naufragas en mi mar
lanzas el ancla.
lunes, 5 de septiembre de 2011
Cada vez
Cada vez se complican las cosas
cada vez nos entendemos menos
cada vez nos toca hablar más fuerte
cada vez están más lejos nuestros cuerpos
cada vez por lo tanto se alejan nuestros corazones
cada vez nos toca alzar la voz
Cada vez me toca dar excusas
cada vez me se me hace más difícil guardar silencio
cada vez me obligo a hacerlo
cada vez me muerdo más la lengua
cada vez mastico mas las palabras
cada vez me como más los dientes
cada vez pienso lo que diré
cada vez sin importar que lo haga
cada vez cometo más errores
cada vez me siento más volátil
cada vez me siento más etérea
cada vez soy menos terrenal
cada vez mis ojos miran hacia adentro
cada vez mis dedos buscan sin encontrar
cada vez más mi alma se acurruca en mí
cada vez me abstraigo más
cada vez soy más sombra
menos notas de música
y ritmos cantarines
Un día seré solo un recuerdo
Y al siguiente ni eso
Pues cada vez me siento menos
Y menos nunca será más.
Elogio de la fábula

Si alguien te dice zorra queriéndote lastimar,
mejor es que revise el atlas animal.
Los zorros son criaturas geniales en verdad,
astutos en las fábulas de Iriarte y de Samaniego,
y que digo de Esopo que lo hizo magistral.
Como son intuitivos ¡a ver quién les engaña!
Con una buena historia, ¡se quedan con tus uvas!
¡Traviesos como pocos, con gran agilidad!
Y una jauría precisas si quieres atraparles.
Su piel es muy preciada, por damas de postín,
también por defensores de hermosos ejemplares.
Y son muy precavidos, porque aunque luzcan bellos,
a ellos no les gusta, que tu vistas sus cueros.
Sólo muy pocos de ellos conviven con humanos,
la experiencia les dicta el no confiar en ellos.
Son buenos analistas, buscan la soledad,
para observar de lejos, si en ti pueden confiar.
Por eso cuando escuches,
que a alguien te cambia el nombre,
envidia el sobrenombre porque con ello lleva:
Adjetivo de astucia, también de precavida,
de belleza sinuosa y traviesa mesura.
Y deben de cuidar, tirar de tus narices,
pues puedes molestarte y aunque te causen pena,
con guante has de dejarles
¡Tremenda moraleja¡
Yolanda de la Colina Flores
Hoy debe ser un gran día
Hoy amanecí sintiendo que sería un día maravilloso. No sé si tengo las hormonas alegronas, o el biorritmo está en lo más alto de lo alto o sencillamente me siento hermosa por dentro y por fuera... Pero hoy amanecí sintiéndome maravillosamente.
Espero que todo marche de lo mejor, mejor, mejor y que sonrían como lo hago yo hoy.
De cualquier cosa se aprende
Acaban de llegar de una reunión a la que casi, casi lo llevó a empellones. Él, en la fiesta no para de hacer mala cara hasta que encuentra en el bar una mujer que solo por el hecho de no ser "su mujer" ya es atractiva y por supuesto más sexi y que le roba todas sus miradas. Lógicamente, también es mucho más joven que la propia... eso sí. Ella –la esposa- lo mira asombrada primero y luego obviamente molesta, se acerca a ellos y nota que el tipo –su esposo; el de la mala cara- con la nueva mujer y posible futura conquista, es atractivo, seductor y hasta atrevido. Se observan en su sonrisa y su mirada las ganas de vivir y de “cazar”; Cosas que con ella desde el momento en que le dio el sí frente al altar no experimenta más.
Al llegar a casa Ella, le recrimina diciéndole: A mí me toca el hombre gruñón, que no desea salir de casa y solo quiere ver televisión sentado en un sofá, mientras en la calle eres el sujeto agradable, sonriente, bromista, lleno de gracia y ganas de vivir y divertirse; contemplé de nuevo allí el hombre que una vez conocí y del cual me enamoré. Me preguntaba ¿Qué había pasado con Él? ¿A dónde había ido a parar? Y resulta que lo encuentro de nuevo pero ya no para mí.
Eso sucedió en sexo en la ciudad 2. En realidad las películas están plagadas de escenas de la vida real y son tan reales como la vida misma. Hmmmmmmm. ¿Por qué el matrimonio nos cambia tanto? ¿Qué es lo que hace que nos sintamos tan seguros del otro como para suponer que no se va a cansar de nuestros nuevos comportamientos de "esposos"?
Como siempre; algo tan trivial como una mala película o incluso un mal libro me deja pensando pensamientos pensantes. Eso es lo que refuerza mi tesis sobre lo malo o lo bueno. Ya que en cualquier cosa encontramos situaciones que nos tocan y ponen ideas en nuestras mentes y de las cuales por supuesto siempre podemos aprender un poco.
domingo, 4 de septiembre de 2011
Una de tantas anécdotas
Me preocupa pensar que yo a veces ni siquiera pienso las cosas antes de responder. Y de alguna manera me busco líos inoficiosamente. El sábado pasado fuimos invitados a una reunión de parejas amigas a la casa de un compañero de la universidad de mi esposo, es decir que somos amigos desde hace un montón de tiempo, por lo tanto nos conocen y saben lo bromistas que podemos ser. Hablamos de muchas cosas, contamos cuentos y chistes, nos reímos mucho; por supuesto también comimos algunas cosas ricas al tiempo que degustamos un poco de vino.
Mientras los hombres hablaban temas de hombres en un lado de la sala, nosotras en el otro pero igual muy cerca hablábamos de muchas otras cosas. De pronto, desde el extremo en el que se encuentra mi esposo me habla, yo no estoy poniendo mucha atención a su conversación pues el tema nuestro está bien, de pronto lo escucho decir que cuando algo no nos conviene nos hacemos las desentendidas. En ese mismo instante si presto atención, me disculpo y le pido que me repita el comentario o la pregunta. El me dice que está comentándoles a sus amigos que estudios científicos han demostrado que la infidelidad esta en los cromosomas. En realidad lo leí en alguna oportunidad e incluso lo comentamos, así que prontamente yo respondo que efectivamente es cierto lo que dice y sin pensarlo, por eso mismo digo que algunas veces ni pienso lo que digo; agrego... "Y mi papá que fue un hombre tan terriblemente infiel". Guardo silencio un segundo en el que se puede escuchar el vuelo de una mosca y agrego... ¿Yo también tendré los cromosomas esos? Todos nos reímos a carcajadas y mi esposo replica... No me deja ganar ni una esta mujer.
Conciencia

Pepe grillo era la conciencia que se le entregó a Pinocho, el niño de madera que quería ser niño de verdad. Pinocho hacía casi todo como los demás infantes del mundo. Él jugaba mucho y disfrutaba haciendo bromas, no paraba un instante y en su cabeza de madera habitaba una mente repleta de ideas, de pequeñas diabluras y saturada también de pilatunas. Además de todo eso, en su cabecita de infante repleta de aserrín cabía también el amor y la solidaridad por su padre y por sus amigos. Pero igual que todos y al carecer de ella -de conciencia- le fue entregado un grillo que se llamaba Pepe el cual se encargaría de cumplir con las funciones de las que carecía el cerebro o el corazón de Pinocho –el niñito de madera-.
Pepe entonces le decía, no te acerques al zorro Pinocho, pues desea hacerte daño... él poco o ningún caso hacía. Pepe grillo decía, no vayas por esa calle oscura Pinocho que puedes tener un accidente o ser víctima de alguien muy malo. Pinocho desoía esos consejos.
Las personas a veces no escuchamos nuestras propias conciencias, nada raro entonces tenía que Pinocho, con su cabeza de madera y llena de aserrín tampoco hiciera caso a la suya, a su grillo conciencia.
A veces yo me siento la conciencia de gente que conozco y amo e incluso de personas que se cruzan por mi camino un día y a las que no vuelvo a ver jamás... me gusta dar consejos. Las gentes algunas veces oyen los consejos y los analizan y los unen con sus propias ideas y reaccionan “a conciencia”. Es decir, piensan lo que mejor o más les conviene a ellos y a sus seres queridos.
Algunas cosas salen bien y otras no tanto, pero un consejo no se niega nunca. Se trata de hacer el bien y de ayudar al prójimo como desearías tu ser ayudado.
Alguien un día en un ataque de irá divina me llamó "zorra", la palabra dolió y aun retumba en mi oído. Luego de ver mí forma de ser; esa de ir por la vida; pensando pensamientos pensantes y analizando ideas, reacciones, facciones y repartiendo consejos a granel, yo me dije a mí misma.
“Mí misma”, me gusta ser y sentirme conciencia y ayudar a las gentes con mis ideas y mis historias de vida y con mis pensamientos pensantes y analizantes, Pepe grillo fue una buena conciencia, yo deseo entonces ser algo similar a él. Pero al ser "zorra" –palabra que aun retumba en mi oído- me debo yo llamar entonces, Patita zorra, conciencia por deseo, por acción y reacción.
Cómo será eso de morirse
Cómo será eso de morirse. ¿Uno se puede dejar ir? ¿Nos quedamos aquí pegados hasta que no nos quede un aliento? ¿Qué es lo que nos hace ...
-
Reloj Y él usa dos relojes Uno marca la hora normal y silvestre. El otro; Cuenta los minutos para volverla a ver. Patricia L...
-
Inframundo Sentada. En la mitad exacta de su casa, con los ojos fuertemente cerrados y las manos apretadas fuertemente; hasta h...
-
Me convertí en oídos para saber descubrir que tus palabras había vida. Y probé la dulzura musical de tus labios. Embriagada, escuch...