martes, 1 de noviembre de 2011

Anita


Hoy se fue una amiga más... La vida es muy extraña; yo triste pues me voy a lo mejor sin muchas esperanzas de regresar y resulta que la gente se está yendo más lejos aún. A un sitio desde el que creo que no hay retorno pero en el cual van a estar mejor y lograran descansar de tristezas, angustias y tantos trabajos físicos. Mujeres soporte de hijos, nietos, bisnietos y amigos.

Amasamos pan muchas veces, charlamos tantas otras, nos hicimos confidentes y luego un accidente tan terrible nos separa. En este caso un accidente en otros enfermedades espantosas pero que conducen a la paz y al amor del padre.

Te fuiste y no me quedo triste sino más bien alegre y dándole gracias a Dios pues te permitió vivir largo y luego partir casi sin saberlo pero seguramente con la satisfacción del deber cumplido.

Dios te reciba en su reino Anita y que la paz por fin te rodee.

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