Estoy sentada sobre una piedra frente a la casa de la finca a la que acabamos de llegar. Todo sucede muy rápido. Nace mi hermanita. Una niña muy chiquita que me quita la atención de mamá. Nos vamos a vivir a una casa fea, lejos de todo. En las casas a los lados hay gente desconocida. Me dan mucho miedo. Nos miran raro.
miércoles, 8 de mayo de 2024
Mi primer recuerdo
Lucho
Lucho
Caretas
Por algún motivo que aun no entiendo uno no puede ser siempre como en realidad uno es. Y no es porque prefiera usar una careta. Es mas bien, para no molestar a los otros. Con los hijos pasa mucho. Uno siente que se apenan por un comportamiento o por otro. Asi que, o se guarda silencio o se convierte uno en quien en realidad uno no es.
jueves, 4 de abril de 2024
Me acuerdo (II) El velorio
El velorio
Me acuerdo cuando en la casa de la abuela velaron esa niña recién nacida. Me acuerdo que le pusieron mi vestido y zapatos de bautismo. Me acuerdo que sentí como si fueran a enterrar a una parte importante de mí.
Me acuerdo del llanto estridente de la madre, de las letanías de los vecinos.
Me acuerdo que no quise mirar adentro de esa cajita blanca, que no solo contenía el cadaver de la niña sino también mis preciosas posesiones terrenales.
Me acuerdo como si fuera hoy de mi desazón y mi tristeza, no por la muerte de la pequeña, sino por la pérdida de mis zapatos blancos.
Me acuerdo (I)
Me acuerdo... Como si fuera hoy el día que papá nos llevó con su esposa. Ella nos miró con dolor, con asombro, con un poco de ternura y con mucha lástima.
Me acuerdo que papá entre asustado y avergonzado le pidió que nos ayudara. No a él, que no merecía nada. A nosotros que estábamos aterrados por lo que nos había tocado vivir.
Lloré a cántaros
Lloré, lloré a cántaros. Fue como un aguacero, ese del que habla mi abuela. El de mayo. Yo no se que quiere decir eso. Pero siento que así fue que lloré. Allí vuelta un nudito, tratando de hacerme pequeñita de nuevo. Cuando sentía que mamá me quería. Hoy por hoy, no es así. Ella nos manda a la casa de la abuela a mis dos hermanos mayores y a mí. Siento que ya no me quiere, que ya no, nos quiere y por eso sin decir nada, nos sube al bus. Lloro, chupándome el dedo pues me tranquiliza. Me siento menos sola, sabe a miel y a leche.
Mundos paralelos
Esto de los mundos paralelos me desconcierta. Pensaba inicialmente que al mismo tiempo, pero en espacios diferentes vivía cada uno de nosotros. Historias de vida que se iban abriendo de formas diferentes pues cada camino conduce a otro igual de insospechado.
Muerta
Una mañana cualquiera me desperté y estaba muerta. ¿Se preguntaran como fue que lo supe? Pues muy sencillo. Estaba rígida y helada, tenía las manos plácidamente posadas sobre el pecho. Mi cuerpo había sido introducido en un cajón de mi tamaño. Recubierto primorosamente con encajes y satín. -Nunca había estado ataviada tan elegantemente en la vida-. Bueno... La gente que nos "ama" nos despide de la mejor manera posible. ¿Remordimiento? ¿Felicidad por la partida? Vaya uno a saber.
Amanece
Amanece
domingo, 17 de marzo de 2024
Aquellas cosas que no me gustan
Aquellas cosas que no me gustan
Llorar y sorber mocos
Llorar y sorber mocos
Es el fin del mundo
Es el fin del mundo
Llenas de miedo
Recuerdo cuando me despertaba en la madrugada llena de miedos, por los terrores nocturnos con los que crecí. Pidiéndole a Dios y a todos los santos que un gallo cantara para que espantara a todos los espíritus que en las noches poblaban la tierra. Uff... Menos mal que los terrores pasaron pues ya las aves de corral no son frecuentes en las ciudades. ¡Válgame Dios! ¿Los espíritus ya no descansan? ¿Están de día y de noche de aquí para allí? … Penando...
Les cuento...
Les cuento...
Solía escribirme cartas todos los días
Solía escribirme cartas todos los días
A los muertos hay que dejarlos ir
A los muertos hay que dejarlos ir
La dama y el perrito negro
Deambula como todos los días a las 10 am por la playa. Vestido amplio, estampado en flores multicolores, a veces amarillo, a veces rojo, a veces verde o azul o blanco. Una pava enorme cubre sus bucles rubios, o acaso un pañolón a tono con el traje. Sandalias planas que dejan ver sus muy cuidados pies. Atado a su cintura y como si fuera uno mas de sus miembros va el perro. Un caniche negro como la noche negra. Cafés y vivarachos ojos. Orejas levantadas y esa cola casi volátil, que se mece y remece viendo las aves que bajan a comer de las manos de su ama.
El último momento
Cada momento es el último "momento" como lo conocemos. La vida cambia en fracción de segundos. Uno sólo se lo plantea cuando algo grande viene en camino. Y se dice a si mismo o quizá a quienes lo quieran escuchar... "Éste puede ser el último año juntos". Y uno siente que está preparado, pero igual el cambio lo toma a uno por sorpresa, lo deja sin aire y preguntándose que fue lo que pasó. Y lo que pasó fue eso... Pequeñas cosas, mínimas actitudes que sumadas fueron las que llenaron la copa y la desbordaron. ¿Debemos vivir entonces pensando en los últimos momentos o disfrutarlos plenamente?
lunes, 1 de enero de 2024
El infartico
El infartico
Los libros
Jugué en la calle hasta los 8 o 9 años. Dejé de hacerlo cuando aprendí a leer y encontré en los libros una compañía invaluable. En esas le...
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Reloj Y él usa dos relojes Uno marca la hora normal y silvestre. El otro; Cuenta los minutos para volverla a ver. Patricia L...
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Inframundo Sentada. En la mitad exacta de su casa, con los ojos fuertemente cerrados y las manos apretadas fuertemente; hasta h...
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Tengo todos los agüeros... todos -Eso es lo que yo en mi infinita ignorancia- creía. Pues no. Hoy estuvo el jardinero en cas...







