lunes, 9 de mayo de 2016

Callada



Callada

 Gracias doña Yolanda de la Colina F

Son tantas esas cosas que yo callo.  Aquellas que no digo; palabras apretadas en mis dientes, mordidas, maceradas.  Palabras que amargas se convierten en bilis.  Amargura nocturna, que me despierta a veces.  Y me pone a pensar en mí.  En lo que me hace feliz, en lo que me duele, en lo que debo hacer, en mi infancia lejana, en mi juventud ida y en lo que me queda por vivir.  Si de años se trata, algo así como lo que he vivido hasta hoy.  Y siento entonces que debo dejar de hacerlo y decirlas, soltarlas al viento o si es posible endulzarlas.  Bueno, para ser sincera también la dulzura empalaga y se amarga.  Así que por aquí estoy.  Pensando qué hacer con las palabras.

Patricia Lara P.

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