No se había percatado de lo que un día le sucedió. Había llevado una vida normal. Tan normal que habiendo fallecido no se enteró. Ella siguió con su rutina. Las personas estaban allí como siempre... ignorándola. A veces se dolía por eso, y otras veces sólo lo dejaba pasar y seguía. Bueno... pensaba ella, la vida es eso. Pero no, no era la vida. Era la muerte y ahora que lo sabía tendría que tomar la decisión. Seguir allí "espantando" -Cambiando de lugar las cosas, ocultando las llaves, encendiendo luces, etc. O trascender. En realidad la vida que llevaba no le molestaba tanto. La otra al ser desconocida apenas si le interesaba. A lo mejor sería muy aburrida.
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