martes, 31 de marzo de 2020

Pobre perro

Pobre perro

Va cuento...

Les cuento que cuando salí a sacar la basura, por mi lado pasó un perrito.  Llamó mi atención poderosamente porque me gustan los perros y además por la forma como culpable con la que me observaba. 
Deje la bolsa y regresé a mi casa.  Ahí lo vi de nuevo.  Él me observaba en serio avergonzado.  Levantó una pata y orinó profusamente sobre una planta que cuida amorosamente mi vecino.
Yo entendí que el perro no tenía mala intención, es tan sólo su instinto y necesidad eran las que lo obligan a hacerlo.  Luego y a pesar de que seguía mirándome con pena.  El perrito dejó, al lado de la bella planta sus heces; mientras en serio me miraba apenado.  Yo pensé... Él seguramente tiene vergüenza de los amos que le correspondieron.  Siendo unas personas que en realidad lo amaran.  Estarían con él y recogerían sus heces siempre.  Aún en cuarentena.
A veces ser bueno no es tan difícil.
Pobre perro.

Patricia Lara Pachón

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