viernes, 7 de agosto de 2009

Caminando bajo la lluvia.

Anoche llovió, llovió mucho y caminamos bajo la lluvia.
Me habría gustado caminar mas despacio.
Mas lentamente, dejar el agua correr por mi,
sobre mi y limpiarme.
Limpiar mis dolores, mis pecados, mis angustias.
Limpiar mi corazón y dejarlo no nuevo...
Imposible. Tiene roturas ya, por el uso.
Dejarlo como nuevo para llenarlo otra vez.
Con risas, cantos y claro con lágrimas también.
No de las que corren por mi cara que son pocas
sino... de las que se escurren como el agua
de lluvía entre las hojas de los árboles.
Como el agua de lluvía que corre por un cuerpo
que a la vera del camino... espera.

jueves, 6 de agosto de 2009

Un poema para ti.

Yo quisiera escribir este día
un poema que salga con calma,
y que llegue directo a tu alma
y la encienda como a leño seco
con pasión, con furor, sin temor.
Yo deseo escribir este día
un poema caliente y coqueto
un poema que a tu oido encienda
pasiones y anhelos
sueños y deseos
ya no tan secretos.
Yo espero escribir este día
un poema erótico y tierno
un poema que llegue hasta adentro
al centro de todo,
pero al centro mío...
y al centro de tu corazón.
Yo deseo escribir este día
un poema de amor encendido
loco, ardiente y de pasión henchido
nuestro siempre
como siempre ha sido.
Yo quisiera escribir este día
un poema que rompa la calma
y se meta directo a tu alma
y la llene de pasión insana,
que te lleve directo a mi cama.
Yo quisiera escribir este día
un poema que suene bonito
no importa si es, un poema grande
o un poema chiquito,
lo que importa es que diga clarito
lo que siento por ti mi amorcito.

Viaje de noche


"Me gusta viajar de noche y alcanzar mi destino en el momento exacto en que ya ha llegado el día pero siguen prendidas las luces de los postes. Cuando las calles estan vacías y al caminar sentimos como les rompemos el celofán a ese día nuevecito. Cuando todavía las calles nos hablan de su trajin del día anterior y comienzan a salir de las casas los olores de la mañana. Esos momentos me recuerdan a mi niñez, a mis días de escuela, y soy feliz."

José Lazo.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Egoístamente mío


Creación


Hastiada de cargar aquel enorme peso sobre sus hombros, la mujer -en una exhalación- lo arrojó lejos, poseída por la fuerza de todo su cansancio ancestral. Y el mundo, impelido de esta forma, giró y giró...

Hubo grandes explosiones aquí y allá... Hubo cambios en el aire, en la tierra... Y de sus entrañas, parió el mundo los paisajes que, en sueños, había recreado la mujer. Al siguiente día el hombre descubrió que la tierra giraba en torno al sol. No pudo notar nada más.


Besos de Big bang.


Osiris explosiva.

Niñez tardía (o ¡Quiero Volar!)


Ella salió. Miró a un lado y a otro. Terreno despejado, área libre. Avanzó rapidamente al norte por la larga avenida que daba al edificio en construcción; el más alto de la provincia. Nadie comprendió por qué hallaron a tan distinguida señora casi estampada al piso, junto a una mezcladora, vestida de super niña.

Cerca a su mano derecha, finamente tratada por la manicurista, un ejemplar "fusilado" de Harry Potter 7. A unos metros hacia adelante una escoba con un nombre muy particular labrado rudimentariamente en su mango: "Nimbus 2008"


Besos estrellados.


Osiris Alucinando.

Tronco viejo


Síndrome de atención deficiente...


Jamás, jamás de los jamases ella prestaba atención total. Bueno, para ser sinceros en contadas ocasiones lo hacía. Siempre andaba en las nubes, solo pensaba en ella, era el centro de todo, del universo.

Ella pensaba en la comida para MI familia, la ropa limpia para MI familia, la casa medianamente aseada para no hacer pasar vergüenzas a MI familia, los animalitos atendidos (Pobrecitos ellos - Nadie nos mandó a hacernos cargo de ellos-).


Ella se sentaba a ver televisión y muy pronto de levantaba para ir a la cocina a vigilar al comida, a limpiar, a preparar, a hacer, luego iba al lavado y, o ponía la ropa en la lavadora o la sacaba y cogaba en ganchos y doblaba la seca y... También iba a los cuartos y tendía las camas, recogía desorden, abría las ventanas. Incluso a veces llamaba a sus amigas para saber de ellas, para contarles un cuento o para saludar nada más. Pocas veces, muy pocas veces para pedir un favor. O... Cúantos Oh Dios mío!


Por lo tanto siempre veía pedazos de esta o de aquella película o serie, pero su imaginación era tan, pero tan nutrida que jamás de los jamases se desveló pensando cual sería el triste o alegre final de la historia.


Igual en las noches estaba tan cansada por la levantada tan temprano y la atención de tantos pequeños detalles que sin más y por buena que estuviera la película, la serie, o el libro de turno ella se dormía en un santiamen.


Siempre andaba ella con la cabeza llena de locuras... Qué donde andaría el hijo, qué las tareas de la hija, que qué haría el marido en esos momentos, que si el hermano tiene problemas con su esposa, que si el tiempo le alcanzaría a la hermana para atender compromisos de trabajo y estudio, que si la hija, la madre, el esposo de la amiga estarían mejor de salud y estado de ánimo, que como estarían aquel o aquella, que si la capa de ozono estaría peor que ayer, que si el cometa o satelite se saldría de la orbita, que si el calentamiento global, etc.


Multiples, delicados e importantes eran los pensamientos de ella... Egoísta ella como siempre pasaba todos los días, las horas y los minutos pensando pensamientos pensantes. De esos que sirven para salvar al mundo.

Quiero tu amor

Espero tu amor,
lo necesito.
Te lo doy todo a ti
¿tú que me das?
Dicen las malas lenguas
que el amor no pide nada,
que lo entrega todo
pero...
Soy humana,
simple mortal
exijo, pido, quiero
recompensas.
Quiero tu amor
tu cariño, tu entrega
ah, también necesito
y quiero tu respeto.
¿Por qué es tan dificil?

martes, 4 de agosto de 2009

Mi cuenco tu gladiolo.


Mi cuenco se humedece
nada mas al pensarte
Tu gladiolo se yergue
tan solo al recordarme
Mi piel es solo tuya
vibra por tu presencia
tu piel es solo mia
caliente, sensitiva
Vivamos los instantes
intensos y excitantes
Juntemos nuestros cuerpos
que se sienten amantes
Juguemos a ser dioses
a construir castillos
para vivir momentos
intensos y vibrantes
Tu gladiolo se yergue
tan solo al recordarme
Mi cuenco se humedece
solamente al tocarte
Dejémoslos que jueguen
el momento presente
dejémoslos vivaces
vivir cada instante.

Allí en su interior

El sol lucía radiante y ella lucía más radiante aun, a pesar de que en su interior todo era oscuridad. Nubes negras enfurecidas chocaban entre si y chispas grandes se generaban al instante lanzando destellos. Rayos fugaces, brillantes y salvajes, se veían por doquier. Tanta furia bullía en ella, tanta rabía, tanto dolor, tanta pena.


Pero... a pesar de eso, nadie habría podido saberlo, imaginarlo, intuirlo siquiera. Su rostro sonriente, su faz tranquila y adorable como siempre, como todos los días llenaba de paz su casa, el sitio en el que se encontraba, y esto lo lograba sólo con su presencia.


La familia y amigos jamás lograron sospechar, sentir, imaginar, pensar, la destrucción que dentro de sí había.


Nadie debía temer nada estando a su lado... ella era la luz, la paz y la tranquilidad. Por eso mismo; jamás mostraba el otro lado, su lado oscuro, tan oscuro como el otro lado de la luna, pero el suyo propio y doloroso. Su lado sufriente, emotivo, silente y explosivo.


Quién podía pensar que ella era como un volcán a punto de hacer erupción, un volcán que podía destruir todo a su paso. Quemando, aplastando, lacerando, rompiendo, horadando.


Quién podía intuir que era como una borrasca en ciernes que podía llevarse a su paso todo lo amado por otros y por ella misma incluso.


Quién podía imaginar siquiera que tenía un tornado en su interior que arrasaría llevándose por los aires cuanto a su paso se pusiera y más. Mucho más.


Ella solo enseñaba su cara límpida y sonriente, su faz apasible y serena, su mirada transparente y tranquila.


¿Quién podía imaginar el infierno que tras aquella sonrisa ocultaba?

Hermosa


¿A qué huelen los infieles?



¿A qué huelen los infieles?
A las personas infieles
el cuerpo les apesta a hieles
-No a mieles-
Hieles supuran en todo
y hablan hasta por los codos
-Ni modos-
Ser infiel es más sencillo
que ser fiel, pues ni modillo
¿Lo hueles?

Damasco Antioquia


Siempre lo mismo


Siempre era igual, siempre lo mismo. Pedro salía de su casa el viernes con la paga de la semana, al llegar al pueblo entraba a la tienda de marco de la plaza, alli procedía a hacer su mercado; ni bueno ni malo, solo un mercado para satisfacer las necesidades básicas de su familia; esposa, dos hijos de ambos y tres de ella de una relación anterior. Luego de pagar unos cuantos pesos allí se dirigía a la cantina; mujeres y trago; ahí si no se escatimaba tanto... Nada.
Mujeres maquilladas con sombras multicolores y labios rojos, rojos y sensuales... le gustaban a Pedro, inconsientemente quizá, le recordaban a la mujer de su patrón. Siempre tan linda y perfumada.
Como todos los viernes, Pedro al salir del cuartucho aquel alquilado por centavos al que las llevaba continuaba bebiendo. Según él, bebía para olvidar, olvidar la vida triste de siempre, de todos los días; desde que nació hasta la fecha, solo tristezas recordaba. Nunca por mas que la perseguía había logrado ser feliz, ni un ápice de felicidad llegaba a disfrutar a entrever en medio de tanto dolor y sufrimiento. Solo sentía un poco de felicidad al llevar a aquellas mujeres al cuartucho polvoriento y sucio y poseerlas y luego bebiendo y bebiendo hasta ahogar las penas que siempre retornaban.
Como siempre, al salir de la cantina sin un centavo en los bolsillos, le suplicaba a todo aquel que lo escuchara que por amor a Dios o al diablo lo matara. Nunca nadie le prestaba atención, obvio... un borrachito más que no sabía manejar los tragos. Aquellos que lo conocían lo hacían a un lado con conmiseración, lástima tal vez, y los que no; se alejaban de él temiendo un enfrentamiento inutil con uno más de los tantos borrachitos de la madrugada.
Una noche, Pedro al salir de la cantina como siempre, perdido en el licor, encontró por casualidad a su compadre Juan, policia del pueblo desde que tenía memoria y padrino de su hijo menor. Amigo de toda la vida y conocedor de su tristeza y soledad. Y suplicando como siempre le dijo: "máteme compadre, máteme por amor a Dios se lo suplico"
Juan, igual o más borracho que su amigo sin dudarlo un instante sacó su arma de dotación y poniendola sobre el pecho de Pedro, de su amigo disparó.
Instantes después, llorando y sin saber muy bien lo que pasaba se dirigía a la estación de policia con su amigo en hombros y al llegar a la puerta, depositó el cadaver en la entrada y respirando profundamente tomó de nuevo su arma, dirigiendola a su cabeza disparó de nuevo.

lunes, 3 de agosto de 2009

Anoche asesiné

"Anoche asesiné por ti; un sueño absurdo, una noche pésima, pésima. No recuedo casi ningún detalle."
Sólo se que al despertar sentí un extraño y amargo sabor en la boca y un rictus de dolor contrajo mis labios rojos... más rojos de lo usual por cierto. Pasé mi lengua por ellos suavemente y un sabor salobre se pegó a ella.
Miré a mi alrededor con detenimiento y con admiración noté un cuarto muy ordenado. Hmmmmmmm, un cuarto tan ordenado a mi alrededor; !qué curioso!
Jamás imaginé que al despertar como hoy, pudiera ver algo así. Estaba segura que vería el desorden acostumbrado. Un desorden total para ser mas precisa. Observo con más detenimiento y veo un espejo que llama poderosamente mi atención, miro en él mi reflejo. ¿Soy yo? ¿Qué ha pasado conmigo? Me veo diferente... alta, delgada y horror de horrores plana. ¿Donde esta mi redondez natural? Mi busto, mi pancita, mi pompis.
¿Que me pasa? ¿Qué ha sucedido conmigo? Me detengo en mi rostro y noto que mis ojos antes café claro brillan y resplandecen en verde, verde esmeralda brillante y casi febriles y mis labios rojo carmín brillan alegremente en mi cara pálida. Pero... son muy delgados, son casi como una línea que le resta armonía al conjunto. No logro entenderlo, mi cara antes redonda y saludable se ve enjuta y triste.
¿Qué ha pasado conmigo? ¡Me asusto tanto! Estoy tan sobresaltada, tan nerviosa que salto en la cama y me despierto.
Paso las manos por mi rostro, observo a mi alrededor y es mi cuarto, mi desorden acostumbrado, mi vida ha retornado a mi.
¿Seguro ahora si estoy despierta? O solo soy un sueño que inicia y termina interminablemente.

Locura en tu boca

Tus besos...
Mortal veneno que beber quiero.
Tus labios...
Fruta madura que refresca y que no satura.
Tus dientes...
Perlas de armiño que ansío, cariño.
Tu lengua...
Húmeda calidez que jamás calma mi sed.
Más besos muchos más deseo
jamás serán bastantes,
siempre serán faltantes.
Más, quiero mas, deseo más.
Ahógame en suspiros, en besos y gemidos.
Más besos, más...y más.

Mis colores


Mis colores no tienen pastel en ningún lado.
Azul oscuro, rojo vivo.
Naranja aterciopelado,
negro profundo y medio descocado.
Medias tintas no tengo, no señora.
Soy pasión pura y descontrolada.
Amarillo brillante casi siempre...
rosa vital y muy seguramente,
verde también...
al segundo siguiente.

Besos multicolores.

Estrella de Mar

Estrella de mar del acuario de Medellín.

Esperando esperanzas

A mi amiga.


Una lágrima resbalaba lentamente por su mejilla, esa mejilla llena de surcos y arrugas ocasionadas no solo por la edad sino por la tristeza al recordar como si hubiera sido ayer aquel encuentro. ¿Cuanto tiempo había pasado desde ese momento?
Mucho, poco. Dependía este concepto de la perspectiva desde la cual la miraba ya que algunas veces se recordaba joven y sonriente y otras solo se veía tal cual y como cada día se veía a si misma al espejo. Si ella misma contemplaba la escena diferente, los demás, ¿cómo la verían?
Muchos pensaban que había desperdiciado su vida en la espera, pero... No entendían que ella no habría podido hacer nada más. Solo esperar y esperar sin cansancios, sin rencores, sin dudas ni desilusiones. Solo esperar y esperar...
Quién le diría que dos meses de toda una vida, una vida por demás larga, más de setenta años, era lo que le haría sentir que vivirla había valido la pena.
Setenta y algo validados, maravillosamente validados además por dos meses, dos inolvidables meses.
!Dios¡ Aún ahora al recordar lo vivido, no cambiaría nada de su historia. Bueno, en realidad quizá. No quizá, con seguridad habría preferido un final feliz, pero...Entre esos dos meses maravillosos y nada, eran mejor; infinitamente mejor... Ellos.
Haciendo y haciendo cálculos, habían sido sesenta días y si se pensaba en horas pues mucho mejor, ya que esas horas y esos minutos fueron los mas felices de su historia. Los minutos, los segundos, todos uno a uno fueron bebidos con frenesí.
Los años fueron pasando, la piel perdió su lozanía y los ojos el brillo natural de la edad y de la felicidad, pero siempre en su corazón existió ese rescoldo de ternura, esa gran calidez con nombre propio. Si, el suyo. El recordado siempre aunque alguien hubiera querido acabar con todo, incluso con sus recuerdos.
Si... Había valido la pena... Después de haberlo vivido así; real, tangible. Estar como ahora estaba, esperando y viviendo de su recuerdo.
Finalmente algunas personas ni eso tienen.

Los libros

  Jugué en la calle hasta los 8 o 9 años. Dejé de hacerlo cuando aprendí a leer y encontré en los libros una compañía invaluable. En esas le...