viernes, 24 de octubre de 2025

Doña Patri

 

Doña Patri 

La llegada de Kaiser y su milagrosa transformación tenía maravillado a Octavio el Octavo, de tal forma que le dedicaba momentos de contemplación. Una tarde brillantina.  Alguna brisa, el brillo de una roca, alguna brizna flotante; lo llevó a su hogar familiar, a su vida anterior que ahora parecía tan lejana. Vio a sus padres sentados a la mesa conversando, a sus hermanos en sus diversas ocupaciones y a su cariñosa vecina Patricia Lara, hablando con las plantas que amorosamente cuidaba en su jardín. Vio, recostados en el peldaño de la puerta de su casa a los dos hermosos gatos que ella amaba con locura. Bastian y Borges y observó  también a Capitán, el perrito que alguien dejó debajo de su naranjo y que nada más verlo, lo sintió propio. Lo adoptó con el amor acostumbrado, que además era mayor debido a la tristeza del abandono del animalito.
Recordó Octavio el Octavo, con cariño; las veces que viendolo sólo lo invitó a su casa a tomarse alguna bebida fría o caliente acompañada de buena conversación, de consejos y de miradas que atravesaban el alma. Gracias a ella, él vivió ratos apacibles que le llenaban el alma. La recordaba con cariño y respeto, ella se sabía amada por muchos debido a que siempre estaba dispuesta a regalar alguna frase cariñosa, algún consejo, una sonrisa franca.
Octavio recordó la noche anterior a su partida y la vio a través de la ventana. Ella le hizo un gesto de adiós con la mano y entrecerró los ojos en un mohín propio de ella. Él le devolvió el gesto con la mano y le sonrió. Quiso acercarse a ella, decirle adiós y que la extrañaría , pero sabía que ella intentaría disuadirlo.
Octavio entró a su casa con el corazón un poco apretujado. Recogió aquellas cosas que necesitaría y ocultó el recuerdo de la querida señora en un hermoso recoveco de su alma.
Al día siguiente partió hacia el volcán, hacia su destino.

Patricia Lara Pachón 




 >^-^<

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Cómo será eso de morirse

  Cómo será eso de morirse.  ¿Uno se puede dejar ir?  ¿Nos quedamos aquí pegados hasta que no nos quede un aliento? ¿Qué es lo que nos hace ...