Algún día despertaré
y quizá
ya no seré más
una muñeca de trapo.
Podré mirar el mundo
recorrer los caminos
Ya no seré un títere
con deseos humanos.
Seré por fin mujer
y podré finalmente vivir
a plenitud mi vida.
(Fotografía de Daniel Ulloa)
Llegó Michelle Como casi todas las tardes en mi casa materna, me encontraba leyendo, sentada en un desvencijado mueble de la sala. Mi vid...
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