jueves, 17 de junio de 2010

Y mejor calla


Tengo los pies fríos
y el corazón candente.
Las manos listas para dar
pero deseando recibir.
Los ojos puestos en el ocaso,
El alma pronta a correr 
a tu lado, 
a esperarte a la vera de un camino.
Mi cuerpo desea
 bailar y cantar melodías 
que solo el escucha.
¿Las escuchas tú?
Si no es así;
Calla.
No digas nada.
No deseo saber que tú no eres 
mi complemento
que tú no tienes la medida exacta
que mi espíritu necesita
para ser feliz.
(Escultura de Ricardo Gabelo Jr.)

Mi ángel de la guarda

Ángel de mi guarda 
mi dulce compañía
no me desampares 
ni de noche ni de día.

Arauca Caldas

Llegando a Arauca Caldas
uno de esos paisajes de Colombia
que nadie se debería perder.
(Fotografía de Ricardo Gabelo Sr)

martes, 15 de junio de 2010

Duele el dolor, duele

Habría sido mejor nunca saberlo
Duele
El desamor
Duele
La ausencia de cariño
Duele
La certeza absoluta
Duele,
Lastima,
arruga el alma,
hace aflorar lágrimas
y duele aun más.
Odio llorar,
sentirme impotente,
maltratada,
humillada,
Odio pensar que fui un obstáculo
que fui una cadena al amor.
Una condena
y por lo mismo y tanto
poco amada
o no amada mejor.
Habría sido mejor nunca saberlo
morir pensando en cosas
situaciones,
momentos,
incidentes,
Mas no en certezas.
Duele.

lunes, 14 de junio de 2010

Crónica de una despedida

La vida siempre es curiosa, le va llevando a uno casi insospechadamente por donde desee que vayamos. Hace alrededor de 15 días le dije a mi esposo que fuéramos este fin de semana que acaba de pasar, es decir, del 12 al 14 de Junio a celebrar con su papá el día del padre. Yo sabía que mi abuelita María estaba enferma pero llevaba tanto tiempo malita que se había vuelto costumbre. El día 11 cumplió años Jr, y llamé a mamá para que lo felicitara por su cumpleaños. Ella me dijo que gracias a Dios yo la había llamado pues ella no se había acordado del onomástico del nieto mayor y eso le habría molestado mucho, pero que estaba en el hospital con su mamá pues se encontraba muy enfermita.

Más tarde cuando llamó mi hermano a saludar al sobrino le pregunté que como había seguido la abuelita y me dijo que no sabía que estaba hospitalizada que pronto me llamaría para confirmarme cualquier cosa.

Al día siguiente ya en carretera mi hermana me llama a decirme que estaban donde la abuelita y que ella la veía muy mal, que intentáramos llegar hasta allá para darle un saludo por lo menos. Eso hicimos y desviamos el camino para llegar primero a Arauca. Ya entrando en el pueblo queda el puesto de salud y paramos ahí para dar el saludo. Entro en él y llego a una sala completamente vacía, no se ve un alma por parte alguna, veo en frente un corredor largo con puertas a lado y lado, pero lúgubre y más bien oscuro. Camino por él llena de miedo y pensando en las películas de los muertos vivientes. No veo a nadie aún y doy gracias por haber dejado la niña entre el carro. Escucho voces y dando excusas pregunto a una enfermera que atiende un paciente si la abuelita María se encuentra allí. Ella responde que no, que ya está en la casa. Doy las gracias rápidamente y salgo casi corriendo del lugar; a tiempo de impedir que la niña y mi esposo entren a aquel sitio tan lóbrego.

Nos subimos de nuevo al carro y emprendemos camino hacia la casa. Llegamos y están las tías y algunos amigos en la casa. La abuelita descansa en su cama, parece que duerme pero se queja, me aproximo a besarla pero me rechaza; explican que no reconoce a nadie ya. Le intentan dar un medicamento y no lo recibe, tomo una jeringa y con ella de doy a beber el calmante que le ofrecían, además una cucharadita de agua dulce. Se recuesta en mi brazo y se relaja un poco. Al cabo de un rato nos despedimos y emprendemos el camino hacia Manizales, llegamos; visitamos a la familia de mi esposo, le damos el regalo a mi suegro y lo invitamos a almorzar al día siguiente. Quedamos en fecha, hora y sitio.

Al día siguiente más o menos temprano vamos de compras pues el papá de Ricardo desea un pescado preparado en casa. Ya con todo listo nos dirigimos a la casa de una cuñada y empiezo a ayudarle a preparar el almuerzo, estoy elaborando el jugo cuando recibo una llamada. Mi hermana me avisa que acaba de fallecer la abuelita. Le doy gracias a Dios pues uno lo que menos desea es ver sufrir a alguien a quien quiere tanto y al que le debe tanto además. Decidimos partir para Arauca de nuevo así que le digo a mi esposo que se quede con la niña y su padre celebrando lo previamente acordado y que yo saldré con Ángela para acompañar a mamá en esos momentos dolorosos.

Llegamos a la casa de la abuela de nuevo esperando que ya solo esté la familia pero ahí en la cama está aun el cuerpo de la abuela. Descansa plácidamente, incluso por momentos pienso que respira que en cualquier momento se volverá de lado y nos hablará. Conversamos quedamente, recordamos tiempos idos, incluso reímos con sus ocurrencias. Cuenta una tía por ejemplo, que cuando le llevaron la silla de ruedas la sentó en ella, la pasearon por toda la casa y finalmente la dejaron frente a la puerta de entrada mientras conversaban rodeándola desde diferentes sillas. Ella al cabo de un momento pregunta: ¿A esta cosa que le pasó... fue que ya se dañó? ¡Tan bella la abuelita ¡

Estando ahí sentados llegan los de la funeraria, la meten en su ataúd y se la llevan para siempre de su casa. Se siente el vacío, la soledad y pensar que solo una se ha ido.

Partimos de nuevo para Manizales y en la noche nos reunimos en casa del hermanito mayor. Hablamos de muchas cosas, reímos un poco pero aun cuando ella no siempre estuvo con nosotros la extrañamos. Quedan en ir temprano a estar con la familia y luego asistir al cementerio a dejar los restos de un ser que nos amo mucho. Que no fue solo abuela sino más bien madre de algunos de los que allí estábamos. Yo no puedo estar en ese momento, tengo que cumplir con los vivos. Mi hijo nos espera en casa y doña Leonor no entendería que dejáramos de ir a verla.

Adiós María la O, espero que cuando me toque el turno, tú me estés esperando sonriente y feliz y me recibas con los brazos abiertos, con las manos llenas de bendiciones y con los ojos llenos estrellas.

Te quiero y siempre estaré agradecida por todo lo que por nosotros hiciste, por tantos sacrificios, tantos trasnochos y por el rincón de tu cama que compartías conmigo gustosamente.

viernes, 11 de junio de 2010

Arrullos

Desde hace ya un tiempo la observa. No se había dado cuenta de lo hermosa que se estaba poniendo en las últimas semanas. Los ojos eran más expresivos, las mejillas se sonrojaban al menos soplo de brisa y su pecho lanzaba suspiros al viento. La vio aproximarse y le lanzó un piropo y un beso; ella hizo como que no veía pero no se alejo. Se aproximó un poco más y la saludo con una leve inclinación de cabeza y un guiño que no le salió del todo bien pues sintió que había hecho una mueca hasta lastimera. Al no sentir rechazo y apreciar una pequeña sonrisa en los ojos de la dama se acercó más y más y logró decirle casi al oído y respirando su aliento que era la chica más bella que había visto en su vida. Corta vida por cierto; pero real la afirmación al fin y al cabo.

- Noto que estas cada día más hermosa

- Hmmmmm

- ¿No respondes nada? ¿Se te comieron la lengua los ratones?

(Ella mira a los lados asustada esperando encontrar en serio a su lado un ratón. Algo de miedo les tiene con todo y que son pequeñitos y hasta tiernos)

- Me gustaría que pudiéramos hablar un rato.

(Ninguna respuesta, ninguna mirada)

- He estado pensando que podríamos ser amigos, no sé, tal vez conocernos un poco.

(Por fin le dirige una mirada tímida que retira muy pronto.

- Me gustaría enseñarte mi casa, es decir, mi casa podría también ser la tuya. Digo, si tú quieres, claro está.

- Mira. Queda allá en la otra cuadra, tiene una vista magnífica y creo que serías muy feliz en ella; seríamos. Yo velaría porque nada te faltara. Haría hasta lo imposible por verte feliz siempre.

Al fin ella responde:

- ¿Y qué te hace creer que busco una casa? ¿Tengo la mía lo sabes?

- Si lo sé. -responde él prontamente- Pero creo que desearías ser la dueña de casa, y claro esta no solo de la casa sino también la dueña de mi corazón.

- Por favor, no te hagas de rogar y ven y conoce el que será nuestro nido de amor.

Ella lo duda, lo piensa y por fin reacciona y responde;

- Ok, hablaré con mis padres y les diré que voy contigo unos minutos. Pero no me puedo tardar pues seguro ellos se preocuparían.

- No te preocupes, no nos demoramos.

Ella va a su casa y regresa al momento y se aproxima a él pensativa.

–No te asustes, puedes estar segura que estando conmigo nada malo te pasará

-No, responde ella, si no es temor; es solo curiosidad por conocer el sitio que me ofreces y no solo eso, también por conocer tus intenciones.

-Mis intenciones son las mejores responde él prontamente.

-Llegan a la casa, ella desde lejos la observa, se ve amplia, confortable, ventilada pero muy a cubierto. Se da cuenta que no hay peligros a la vista y le gusta.

Entra en ella y se siente y sabe la dueña y señora, nota que ha sido elaborada con gusto aun cuando ella le agregaría unos detalles de decoración.

El la observa por el rabillo del ojo y se da cuenta que tiene mucho camino andado. Es un excelente constructor, su padre se tomó muchos trabajos para que aprendiera y aun cuando en su momento le costó lágrimas y uno que otro golpe en la cabeza siente que aprendió bien y le agradece íntimamente al viejo.

Por fin se decide a preguntar qué opina y ella dice después de un rato que debe consultarlo con sus padres, que ella no toma decisiones sin antes contar con ellos.

Pero, Ella internamente sabe que la respuesta será afirmativa.

Le encanta la casa, la ubicación, la vista hermosa que tiene frente al parque y la alberca. Pide sin embargo un par de días para dar su respuesta.

Ella se ve ahora, se imagina; plácidamente recostada en el nido empollando el par de hermosos huevecillos que el hada de los huevos le trajo.

Y tirutin tirurado este cuento se ha terminado.

jueves, 10 de junio de 2010

Pensamientos

La seriedad no riñe en ningún momento con la alegría, con el deseo de reír y de ver lo mejor entre tanta podredumbre que nos rodea en la actualidad.

Soy una mujer inteligente aun cuando tú no lo creas pero no deseo vivir amargada, con la cara arrugada y con surcos de lágrimas en mi rostro. Prefiero tratar de hacer lo mejor que sé hacer y es acompañar, ser solidaria, afectuosa, entre otras muchas cosas.

Si vieras lo querida que yo me siento, donde llego encuentro rostros que me sonríen y caras de felicidad nada más por saber que no llego con quejas ni dolores, trato de sacar lo mejor de mí y de los otros.

No es que no sepa que hay hambre en el mundo y que la igualdad no existe ni existirá pero no hago nada solo quedándome sentada quejándome y putiando al resto del mundo. Si deseo cambiar algo debo hacerlo. Y el cambio inicial es personal. Uno no puede pedirles a los demás que cambien si no está dispuesto a cambiar primero y dar ejemplo. Uno no puede pedirles a los otros que ayuden si uno no se ayuda ni a uno mismo.

La vida no es sentarse y verla pasar, la vida hay que vivirla y se vive desde muchos y variados momentos y facetas.

La crítica puede destruir y construir y para eso hay que saber criticar y para criticar hay que saber hacer lo que deseamos criticar.

Mejor dicho, me extiendo mucho y yo tengo mucho que hacer, mucho que construir, mucho que leer, mucho que escribir y además tengo que atender los míos.

miércoles, 9 de junio de 2010

Y no sintió dolor

Y no sintió dolor
su alma abandono el cuerpo
y flotó sobre él
y lo observó con pena
No por el abandono
o la pérdida
por la insignificancia
de la vida
Por la magnificencia
de la muerte
Había pensado que sería
más difícil
Pero... no
Dejó su cuerpo atrás
y partió.

Se fue

De repente partió
salió por esa puerta abierta
y jamás regresó
Se fue dejando atrás
la vida
para recomenzar
... la vida
¿Qué la hizo caminar al frente?
¿Por qué no miró atrás?
Quizá fue la esperanza
o quizá fue el deseo de olvido
o de cambio
Se fue mirando al frente
con un poco de miedo tal vez
Pero con el deseo vivo
de cambiar su futuro
de cambiar de sueños
de sitios
de caras.
Se fue mirando al frente
y jamás miró atrás.

lunes, 7 de junio de 2010

El fútbol aficionado

Llegan, se saludan de mano, sonríen amistosamente y hasta se abrazan. Han acordado encontrarse desde hace ya unos días y esperan con impaciencia el momento.
Se cambian de ropa. Pantalón corto, camiseta amplia, medias largas, zapatos adecuados para correr, saltar y evitar al contrincante. Aun sonríen, continúan dándose la mano y palmeándose la espalda. Suena un timbre, no hay árbitro en la contienda pues es un partido "amistoso".
El balón parte raudo desde la mitad de la cancha hacia alguno de los lados, los hombres-niños corren tras de el, se empujan, se agarran de las prendas o los brazos, incluso se arañan, se dan puntapiés, mas empujones, resoplan, y hasta putean en un momento dado.
Todo eso continúa por espacio de una hora en la cual los ojos brillan, lanzan chispas de enojo, los cuerpos transpiran. La intensidad del primer momento no cesa. No hay tiempo de parar a tomar aire o agua, un instante puede ser definitivo y puede llevarlos a perder la contienda.
Se juega para ganar aun cuando siempre exista la idea que es para divertirse un rato, desestresarse, sudar para conservar la figura esbelta de los tiempos idos.
Hacen un gol de un lado y otro del otro, corren de nuevo, la secuencia se repite una y otra vez. Corren se empujan, se agarran de la ropa y de los brazos, los ojos brillan y hasta se putean de nuevo. Suena el timbre.
El tiempo se acabo y amistosamente se estrechan las manos, se palmean la espalda, se felicitan, toman juntos cerveza y ya en el bar comentan el tercer tiempo reglamentario. Se citan de nuevo para una semana después y salen como los mejores amigos del mundo.

Disquisiciones sobre el fútbol y los hombres

Porqué nos gustan los deportes? las competencias?
Por evolución, por selección natural.
Venimos del hombre de las cavernas, aquél que no cultivaba, que era nómada, cazador y guerrero.
Aquél que tenía que cazar para comer, vestirse y reproducirse; como así que cazar para reproducirse? sí, el que no era buen cazador no tenía como intercambiar algo de comida por favores sexuales. El que no era buen guerrero no podía aspirar a ser jefe del clan... y tampoco aparearse! el que no era buen guerrero no sobrevivía a las batallas y sus genes, por tanto, no llegaron hasta nuestro días.
Los días de expediciones de caza han pasado, los días de combates cuerpo a cuerpo con lanzas, espadas, garrotes y piedra han terminado, ahora la oportunidad de reproducirse va de acuerdo a nuestra habilidad de conseguir dinero.
Pero aún en nuestra impronta genética persiste nuestro impulso por cazar y combatir pues es un instinto de supervivencia, sin embargo, en donde hacerlo? contra quien? pues en los campos de futbol!!!
Han visto los decorados en la cara de los fanáticos? para atemorizar al adversario? para apoyar a sus guerreros! a sus héroes , aquellos que encarnan lo que desearíamos ser.
Han escuchado sus cánticos?
Hace poco a raíz de la disputa cabeza a cabeza entre el Barcelona y el Real Madrid por el campeonato Español, ví en las tribunas del camp nou un cartel en el partido entre el Espanyol y el Barcelona, que decía : " no sois el rival, sois el enemigo!" esa frase retrata algo que tal vez intuímos pero no hemos terminado de aceptar y es que nuestros instintos guerreros y cazadores se han transladado al futbol.(algunas veces hasta los reproductivos).
Es por eso la pasión que a veces nos critican nuestras mujeres; algo que no les cabe en el cerebro pues no corresponde con su evolución/adaptación , más dirigida por la agricultura, la recolección, el cuidado del fuego y la maternidad y crianza de los pequeños guerreros.
La competencia ellas la libran en otras arenas.
Un hombre podrá cambiar de partido político, de nacionalidad, de esposa, de sexo incluso, pero nunca abandona al equipo de sus amores, aquél por el que sufre, ríe, goza o llora.
Es parte de su identidad, de su transcurrir por la vida.
El ánimo y el sentido del humor, la disposición al diálogo, a la broma, al abrazo, al beso , al sexo incluso , cambia de manera radical si nuestro equipo del alma ganó o perdió.
Porqué? si es simplemente un juego tonto? 22 hombres corriendo en pantalones cortos detrás de una pelota? deberían darle una a cada uno y así no se pelearían tanto!! cuidado con estas aseveraciones!!, no es un simple juego, ha habido dictadores que han entrado a animar o a amenazar equipos enteros al comienzo o en el entretiempo de un partido, hubo ya una guerra del futbol en centroamérica, Hitler en Alemania presionó hasta el "suicidio" a Mathias Sindelar de Austria para que jugara con el equipo alemán, Mussolini ganó en Italia 34 y Jorge Rafael Videla ganó en Argentina 78 , ellos intervinieron en algunos mundiales para favorecer a sus equipos nacionales,el jeque fahid, hermano del emir de kuwait ,quien en España 82 amenazó a un árbitro ruso e hizo anular un gol legítimo al equipo francés contra kuwait y así hay muchos ejemplos de la importancia que para el cerebro masculino tiene el dichoso jueguito, p.ej en Colombia, el grupo terrorista M-19 se toma por asalto el palacio de justicia en Bogotá en 1985 y la ministra de comunicaciones , la Dra. Nohemí Sanín interrumpe la transmisión en directo del rescate a sangre y fuego del edificio, para presentar un partido de futbol!! En Brasil 1950, luego de perder el campeonato mundial frente a Urugüay hubo numerosos suicidios y muchos infartos.
Así que por favor no subestimen el poder de estos modernos combates en nuestra psique!
Ricardo Gabelo

miércoles, 2 de junio de 2010

Mío

Te dibujo aquí;
en mi mente.
Veo tus ojos,
Tu sonrisa de niño
mezcla de timidez y de coquetería.
Mezcla casi mortal
para mí... para mi persona.
Te recreo íntegro
con tu alma de hombre-niño
y te amo aún más.
Te contemplo humano y mortal
pero inmortal en mí
por mí y únicamente
para mí.

En ti y en mí

Y pienso en ti y en mí

y en el destino que nos unió

Y en nuestros juramentos

ante Dios y testigos

y en el por siempre

y para siempre

Y pienso en las pequeñas cosas

Y en los grandes momentos

Y cuando no estás cerca

te extraño

Y cuando estas lejos

te llamo

Y pienso en ti y en mí

domingo, 30 de mayo de 2010

Abachos

Deliciosos los abrazos
y si vienen de un pecho amplio
un corazón que late acompasado con el mío,
de unos brazos fuertes
que me sostienen en la medida justa;
mucho, pero mucho mejor.

Mi casa

Y me convertí
en una casa enorme
vieja
y con fantasma
incluido.

viernes, 28 de mayo de 2010

Me gusta

Me gusta imaginarte
metido entre mis piernas.
Besándome primero,
Acariciándome luego,
Penetrando después.
Y me gusta sentirte
y me gusta recordarte
y me gusta soñarte
y me gusta tenerte...
Metido entre mis piernas.

jueves, 27 de mayo de 2010

Amor amor

Y mi alma sonríe
cuando tu sonríes.
Mi espíritu se infla de emoción
con tu presencia
te sé tan cerca
te siento tan mío.
Que la llama de pasión se inflama.
Los suspiros apretados
estrujan el alma
el corazón se exalta
y canta.

Corazón

"El corazón que destrozaste con tu absurda indiferencia,
hoy llora y se refleja como sangre en el océano del dolor"
José A. Burgos
(Fotografía de José Burgos)

miércoles, 26 de mayo de 2010

Acepto

Nada más verla en aquella iglesia, triste, gris, desamparada y tan asustada, casi acurrucada en un rincón y tiritando de frío o quizás de miedo, sintió que debía amarla por siempre y para siempre. Que debía protegerla evitándole desde ese mismo momento tanto terror y miedo.

Pensó inmediatamente en que era amor a primera vista lo que había sentido por ella y el mismo se convenció de tal cosa, y por lo tanto y con el mismo fervor y credulidad llegó a hacerla a ella confiar en él y en su amor. Ella se creyó perdidamente enamorada y sintió que llegaba a un buen puerto.

Pronto, muy pronto se casaron y formaron una pareja respetuosa y amorosa que al cabo de un tiempo se constituyó en familia con la llegada de un nuevo miembro. Una preciosa niñita fue el orgullo tanto del padre como de la madre y del resto de la familia.

Ella había olvidado los temores que antaño la acompañaban y ahora con su esposo y su niña recorría un camino de plena felicidad.

Cada día él le repetía al oído y con susurros que la amaba por siempre y para siempre y que cuidaría de ellas por los siglos de los siglos.

Pero; curiosamente el amor se acaba y lo que él consideró amor eterno se transformó en tristezas y dolores. Ya no sentía amor por ella, y se le estaba convirtiendo en un estorbo entonces se dio cuenta tardíamente quizá que no era la mujer de su vida. Sus ojos se abrieron a otros amores, su cuerpo deseaba otros calores, su olfato buscaba fragancias diferentes, más pasionales tal vez y ella era tan insignificante, tan poca cosa, tan sosa que hasta lástima daba.

En ese momento comprendió que eso fue lo que sintió por ella desde el primer instante. Ella le había producido lástima, la imaginaba como un cachorro perdido y sintió deseos de cuidarla; pero ahora era un estorbo en su vida.

Su hija, el amor de su vida como padre claro está no lograría atarlo a una mujer que ahora detestaba. Una mujer que siempre había sido gris; una sombra. Y que comparada con las demás siempre salía perdiendo.

Optó por salvarse a sí mismo y dejarlas, lógicamente seguiría velando por las dos; en ese momento el complejo de culpa lo abrumada y no deseaba hacerlas sufrir, pero con el tiempo y la lejanía hasta eso se acaba y ya no deseaba seguir haciendo parte de la vida de ambas, de la niña sí, eso era seguro de su mujer jamás.

Ella intentó continuar con su vida y pensó que seguro en el mundo había alguien para ella, que la vida con su separación no se acababa y que ella podría rehacerse, rehacer una vida normal de pareja, familia.

Cuando él se enteró ya no le pareció tan agradable, pensó que ella era la madre de su hija y que debería dar ejemplo, y cortó con la colaboración económica que era lo único que aun los ataba, tratando con eso de lograr mantenerla subyugada, le pidió, exigió mejor que ella asumiera los gastos propios pues ya el no alcanzaba y que si tenía novio o marido pues a él le correspondía entonces asumirla a ella e incluso a la hija de los dos.

Pero tampoco pudo soportar saberla ajena, no deseaba que nadie más se le acercara, que nadie más la deseara, que nadie más la tocara y le exigió terminar la nueva relación. Lógicamente ella no estuvo de acuerdo pues el exigía todo sin dar nada a cambio. Deseaba verla sola, sufriendo como cuando la conoció, cuando prometió cuidarla y protegerla.

Cansada lo enfrentó sin saber que estaba armado y que la mano que empuñaba el revólver era la misma que la había cuidado antes, la misma que la había acariciado antes, la misma que puso el anillo en su dedo y que con caricias y mimos le había prometido protección.

Lo último que vio ella fue al hombre que había jurado ante Dios y ante los hombres cuidarla y protegerla quitándole la vida ahí, en su casa y frente a su hija.

Los libros

  Jugué en la calle hasta los 8 o 9 años. Dejé de hacerlo cuando aprendí a leer y encontré en los libros una compañía invaluable. En esas le...