Y mi alma sonríe
cuando tu sonríes.
Mi espíritu se infla de emoción
con tu presencia
te sé tan cerca
te siento tan mío.
Que la llama de pasión se inflama.
Los suspiros apretados
estrujan el alma
el corazón se exalta
y canta.
Jugué en la calle hasta los 8 o 9 años. Dejé de hacerlo cuando aprendí a leer y encontré en los libros una compañía invaluable. En esas le...
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