viernes, 16 de octubre de 2026

Mi niño

 

No podía dejar de mirarlo
Esas manitas minúsculas 
Ese pedacito de nariz como pegado al descuido
Esa lanilla desordenada arriba de su cabeza.
Esos ojitos tan vivarachos.
A veces me percataba
Que dejaba de respirar
Y yo con la suavidad de la madre 
Soplaba suavemente su 'mollera' 
Él lanzando un suspiro
Y estirándose 
Volvía a introducir aire en sus pulmones 
Para dejarlo salir audiblemente
No podía dejar de mirarlo
Era un temor cargado de orgullo
Yo era y soy su mamá.

Patricia Lara Pachón 




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