jueves, 15 de octubre de 2026

Cuentecillos muy cortos

 

El final


La abuela llenó de piedras la barriga del lobo y con ayuda del cazador lo arrojaron al río. La niña con su capota roja los miraba con una leve sonrisa.


Puntiaguda


De haber sido una muñeca de madera, mi padre sería Guepeto.


La flauta


Uno a uno los niños danzando se dirigieron al río, sus cabellos también bailaron en las ondas.


Patricia Lara Pachón




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