jueves, 10 de diciembre de 2020

Inercia

 Hace rato que no se agolpan las palabras

Que no salen como si de un caudal se tratara.
Hace rato que la mente deambula por parajes
Que no proveen historia alguna
Desespero
Necesito escribir y describir situaciones o cosas.
La inercia me domina.

Patricia Lara P

jueves, 26 de noviembre de 2020

Como un alma perdida

 Como un alma perdida

Cómo alguien que no reconoce lo que le rodea
Cómo un suspiro que murió sin nacer
Cómo un latido que se detiene un instante y al siguiente galopa
Incapaz de reconocerse en el instante y hora
Así de indescriptible
Así de indestruible(*)

Patricia Lara P

(*) indestructible

Hay recuerdos que se quieren enterrar

 Hay recuerdos que se quieren enterrar profundamente

Otros que solitos lo hacen
Y de pronto
Un día
Cómo si de una semilla de tratase
Germinan
Nacen, crecen y hasta florecen
Y se quedan ahí
Doliendo

Patricia Lara P

La larga noche febril

 La larga noche febril


Exacerba los temores
que cobran vida en la penumbra.
Aprisiona lentamente a una calma hecha de pesares...
...¡lastima!
Abre el portal del pasado,
amalgama de sombras, risas y tristezas.
Soporífera y húmeda,
confunde a la razón,
entre uno y otro castañeteo
aprieta el cuerpo
y aligera la imaginación.
Reinan, 
en la larga noche febril,
los fantasmas, 
las visiones
que se cuelan 
entre la humedad de las sábanas,
aderezando el frío del cuerpo
y del alma.

B. Osiris Bocaney

Ahora que estoy muerta

 Ahora que estoy muerta todo es más bello.

El cielo es más azul
El aire es más fresco y perfumado
La arena de la playa es más blanca
El ambiente es tibio
El sol acaricia sin quemar.

Ahora que estoy muerta todo es más bello.

Patricia Lara P

Alicia

 

Alicia decidida como estaba a regresar a su hogar bebió de la botella que así lo pedía y se volvió chiquitica, chiquitica. Desde ese momento nadie volvió a saber de ella.

Pobre Alicia.

Patricia Lara P

Allí frente al espejo

 Allí frente al espejo estaba ella

¿Ella?
Tenía su sonrisa,
Su cabello
Sus labios
La piel tersa
Ojos color café
¿Y su mirada?
Allí frente al espejo estaba ella.
pero...
¿Estás segura que era ella?

Patricia Lara P

Una lágrima se deslizó

 Una lágrima se deslizó por mi rostro

ni siquiera eran ganas de llorar
fue la desidia del tiempo
atacando mi alma con saña
otra lágrima
se estancó en mi ojo
y se quedó ahí
impidiendo la visión
por un momento
y luego se secó
o regresó a su nido 
tibio
cálido
No soy mujer de llantos largos
soy mujer de pensamientos constantes
enterrados algunos
dolorosos otros
que intentan salir
y que regreso tajante.

Patricia Lara P




 >^-^<

Trascender

 Trascender

Siempre he pensado que no debo ir por la vida restando. Mi deseo ha sido sumar. Dar buen ejemplo, ser honesta, honrada.  Ser una buena persona.
Sé que el camino del infierno como dice el refrán está empedrado de buenas intensiones. 
A veces, muchas por cierto me he preguntado si mis acciones han sido buenas o malas, debido precisamente a que el resultado no ha sido el esperado.
Hoy te pregunto cuál ha sido el error que cometí contigo. Que hice que fuera tan malo como para haber perdido aquello que nos unía. Mi intención es saberlo para remediarlo a futuro. Lo que se ha roto, por más que se intente reparar ya no será lo mismo. Así que no intento volver a ser lo que fuimos. Solo quiero entender en que me equivoqué, pues por más que lo pienso no lo logro.


Patricia Lara P

viernes, 30 de octubre de 2020

La maldad luce bien

Miró su rostro en el espejo.  Y muy a su pesar, seguía siendo él.  Sus ojos, sus labios, sus mejillas rosadas.  No era el monstruo en el que pensaba se convertiría luego de haber cometido ese acto.  Finalmente el parricidio no se le notaba.


Patricia Lara P

Cuentan que bajo el naranjo...

 

Cuentan que bajo el naranjo...

Al pie del naranjo, entre las rudas y la corona de Cristo, crecen hongos de un suave color salmón.  Las plantas despiden un olor cítrico y penetrante. Los viandantes, al pasar por la vereda, no pueden evitar detenerse a ver esa pequeña belleza; hay quienes se detienen solo unos segundos, otros parecen entrar en actitud contemplativa ante la pequeña colonia de hongos salmón y permanecen allí por largo rato (¡por horas y horas!).  Nadie se atreve a tocar aquél pequeño oasis que pareció nacer de la nada pero, luego de su paso por el lugar, su respiración se calma, se sienten más saludables y la esperanza y la fe invaden su cuerpo ¡y su alma!... Se marchan en calma, pero con las fuerzas y el ímpetu renovados, ¡la vida huele -y se siente- diferente!
Cuentan las abuelas que, cuando ves una colonia de estos hongos color salmón, debes re-ordenar tu vida para mejor, porque así será, aunque no lo hayas planeado.  Y, si de paso, te bañas con agua de rosas y miel al llegar a casa, ¡mucho mejor!

Y es todo totalmente cierto porque, lo que todos ignoran es que Trizia, el hada de la esperanza, y sus duendecillos de paz, habitan en los hongos salmón.  Son nómadas, silenciosos y muy afables. Van de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad y, desde cada pequeño grupo de retoños donde instalan su campamento, rocían con el más puro y fino polvo de hadas a los paseantes.  
Así cuentan las abuelas en el pueblo... ¡Y vaya que puedo jurar que es así por mis reservas de polvo de hadas! pero ya no me distraigo más, porque debo llevar un pequeño enjambre de mariquitas naranja, rojas y amarillas al poblado, los hongos salmón las necesitan para mantener su color y Trizia... ¡Ah, de Trizia y sus aventuras, ya te contaré otro día!

B. Osiris Bocaney

Recordar es vivir

Recuerdos

Recuerdo cuando había que ir a buscar el árbol de navidad al monte.  Mamá normalmente iba con mis dos hermanos mayores.  Buscaban hasta encontrar el más lindo.  Con muchas ramas que luego serían cubiertas con algodón blanco y adornadas con bolas de colores y quizá hasta una instalación  máximo en aquel tiempo de 10 bombillas.  Era peligroso pues se recalentaban y había peligro de incendio.
Bueno, retomando.  Mamá y mis hermanos cortaban con cuidado la rama o el arbusto y procedían a quitarle las hojas allí mismo, para no llevar basura de la cual tener que deshacerse luego.
Muchas veces se manchaban manos y ropa con la savia que desprendían.
Recuerdo que en dos oportunidades la rama más bella fue de un árbol que se llama Manzanillo, el cual es sumamente venenoso y causa inflamación grave incluso con la sombra.  Imagínense ustedes donde toca la sabia.
Tiempos idos creo que afortunadamente ya que ecológicamente tampoco era muy sano.

Patricia Lara P

Solo otra frase


"Cada historia, se abre como ramillete; en tantas como personajes tenga".

Patricia Lara P

La culpa es mía

 La culpa es mía

Obvio, de quién más podría ser.
Nací y fue mi culpa
El hogar en el que me crié
También lo fue
La niña que fuí
La adolescente en la que me convertí
La mujer de antes y la de ahora
Culpable por aún ser
Por existir.

Patricia Lara P

Se intuye

¿Sospecha uno acaso que sus días o sus horas están contados? Lo curioso es que es así desde que naces. Sin embargo. ¿Cuando es inminente lo sospecha uno? Alguna vez, hace un montón de años. Vi unos ojos tan tristes, tan solos, tan llenos de dolor que me espantaron. Luego esos ojos desaparecieron para siempre.  Nunca se supo sí había fallecido o si el miedo lo había enloquecido. Jamás volví a saber nada de él.  Así que me cuestiono con alguna frecuencia.  Si acaso él lo sospechaba.

Patricia Lara P

Mi sueño

Éste es el sueño que tengo, lleno de paz y tranquilidad.  Una bella y cómoda casa en la playa. El mar calmo al frente de mi rostro. El tibio viento despeinando aún más mi pelo.

Y yo ahí.
Viéndolo todo, sintiéndolo todo. Plácida y feliz.  Con una enorme sonrisa en el rostro y el brillo de una lágrima de felicidad en los ojos.
Y yo ahí.
Sintiendo que este largo camino valió la pena.

Patricia Lara P 

Atrapado

 Atrapado en éste cuerpo absurdo

Caduco
Al cual se aferra 
Únicamente por temor
A lo desconocido
Éste cuerpo sufriente
Agotado por el uso y el abuso
Cuando debería soltarse
Desprenderse
Y ser

Patricia Lara P

sábado, 10 de octubre de 2020

Porqué escribo

Porqué escribo 

Me preguntas por qué lo hago y debo admitir que a pesar de que llevo años dando a conocer mis pensamientos, plasmados en borradores, en mi cuenta de correo electrónico primero y en mi blog personal después. Aún no sé porqué lo hago. Empecé tratando de entender los comportamientos de otros, ilógico por demás. Y luego, intentando entender a cada una de las mujeres que he sido. Imposible también ya que soy cambiante e inconstante. 
Qué escribo me preguntas. Y te digo que infinidad de cosas que se me ocurren. Situaciones que constantemente habitan mi imaginación o mi cabeza. A veces surge un poema, otras un cuento muy corto. A veces, recuerdos de infancia y otras tantas vivencias propias o de personas cercanas. Cualquier cosa me mueve a desgranar palabras que suavemente se convierten en sentimientos de mi corazón. 
Cada escrito es un hijo que voy pariendo a veces lentamente y otras con rapidez asombrosa. 
Este posible libro tendrá de mí, mi esencia. No solo con mis letras, también por la compañía de mi hijo. Soñé, desde hace un tiempo. Y como los sueños se hacen realidad. Poder publicar un libro a cuatro manos, dos cabezas, diferentes escritos, y formas y modos de pensar y ver la vida. Algo así como un cara y sello. 
Se podrán dar cuenta que somos una familia que sueña, que escribe, que constantemente crea y cree. Hacer una descripción muy larga se me dificulta ya que mis pensamientos son muchos, volátiles, por eso mis cuentos son cortos y mis poemas minúsculos. 
Mi nombre es Patricia Lara Pachón. Nací en Manizales Caldas, estudié en la universidad de Caldas, Desarrollo Familiar. Me casé y me dediqué en cuerpo y alma a ser madre y esposa. Luego me vi impelida a escribir, lo cual hago desde hace ya más de 10 años. Esa necesidad de expresarme es la que me tiene redactando este escrito en este momento. Por su atención, Gracias. 

Patricia Lara P 
>^-^<

Aquí... Preocupándome

 

Empecé a preocuparme luego de haber sido desahuciada reiteradas veces; tantas que después de la cuarta vez las dejé de contar.
Me preocupé más luego de que uno a uno, claro que al cabo de meses e incluso de años mis cuidadores fueron partiendo.
Me preocupé aún más, debido a que el tiempo implacable fue haciendo cada día más y variados estragos en mí.  Ya eran pocas por no decir ninguna las cosas que podía hacer por mí misma. Requería ayuda hasta para ir al baño. Más aún para asearme, y tomar alimentos y medicamentos.
Ahora estoy más que preocupada, debido a que el último de mis cuidadores yace a los pies de mi cama y empieza a heder.

Patricia Lara P

Fui un retrato

 Fui un retrato

Los ojos vacíos de siempre
La sonrisa constante y fingida
El cabello despeinado
Arrugas en los ojos
Y en los labios
Piel ajada, acartonada
Fui el retrato de la devastación
Del deterioro
Similar a una casa vacía
Abandonada

Patricia Lara P

Los libros

  Jugué en la calle hasta los 8 o 9 años. Dejé de hacerlo cuando aprendí a leer y encontré en los libros una compañía invaluable. En esas le...