Alicia decidida como estaba a regresar a su hogar bebió de la botella que así lo pedía y se volvió chiquitica, chiquitica. Desde ese momento nadie volvió a saber de ella.
Pobre Alicia.
Patricia Lara P
Llegó Michelle Como casi todas las tardes en mi casa materna, me encontraba leyendo, sentada en un desvencijado mueble de la sala. Mi vid...
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