viernes, 25 de julio de 2014

Serena, avanza




Deambular en la soledad,
mil lenguas de fuego le consumen;
sonríe, serena, ante el dolor hiriente.
Camina lentamente,
un paso a la vez,
pues las cascadas que brotan de su alma
y manan incesantes
de los dos cuencos tristes que son sus ojos
apenas le permiten ver el horizonte.
Avanza.
Muere en cada sonrisa,
renace en cada lágrima.
No hay resignación,
sólo esperanza...
y la gran intriga
de lo que vendrá
tras la próxima llamarada.
B. Osiris B.

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