En medio de la gente
te busqué
Encontré tu sonrisa
en alguien.
Tu mirada en otros.
Tu voz en uno más
yo la escuché.
¿Tu calidez?
Solo en ti la encontré.
En medio de la gente
te busqué
Encontré tu sonrisa
en alguien.
Tu mirada en otros.
Tu voz en uno más
yo la escuché.
¿Tu calidez?
Solo en ti la encontré.
Debes pensar en mí
Porque yo quiero
La margarita dijo:
Que no me amas.
Debes pensar en mí
Porque te quiero.
Fue amor a primera vista. Aquella noche en el parque central la vio y se enamoro de ella para siempre y además perdidamente. No pudo dejarla pasar de largo, no. Se le acercó y le habló. Le dijo que no acostumbraba hacer ese tipo de cosas pero que su belleza era tan rotunda y tan magnífica que no se perdonaría nunca dejarla ir.
Se sentaron en aquella silla del parque y hablaron y hablaron y no se cansaron de hablar. En la madrugada ella se alejó lentamente no sin antes prometer regresar. Y cumplió cada noche y por muchas noches la promesa.
Nunca se presentó de día a las citas que unidireccionalmente él le planteaba pero cada noche llegaba hasta la silla del parque y hablaban y hablaban. Se tomaban de las manos y hablaban, se miraban a los ojos sin parar de hablar y se sentaban y continuaban hablando.
Se conocían de tal forma que el no dudó ni un instante en que eran almas gemelas y que debían unir sus vidas por siempre y para siempre y además por lo siglos de los siglos amén.
Le propuso matrimonio y ella con lágrimas en los ojos aceptó. Prefirieron una boda sencilla con los amigos más cercanos
-pocos- y por supuesto en el parque, frente a la silla que acompañó su amor y claro el cura que por una suma adecuada ofició el santo sacramento del matrimonio.
Ni que hablar de la luna de miel ya que ella se resistía a abandonar el parque sin haber consumado su amor allí mismo.
Fue como ir al cielo y regresar.
Agotado se recostó en su regazo y durmió plácidamente. Lo despertó la mañana, el sol radiante lo acariciaba. Mirando a lado y lado la buscó pero no la encontró. Preguntó a todo el mundo y nadie daba razón de ella. Gritó, chilló, llamó a la policía, al ejército.
Pronto llegó una ambulancia, a la fuerza lo redujeron, le aplicaron medicamentos para calmarlo y lo llevaron al hospital psiquiátrico más cercano.
Hoy, todo el mundo se asombra al verlo en el parque, bajo un árbol frondoso, sentado en una silla hablando horas y horas con su amada imaginaria.
Pues si
Necesito un ángel.
Uno que con su presencia
me cubra entera;
y me abrace y me bese.
Uno que deje su perfume en mí
y haga que mi piel se erice.
Uno que me haga sonrojar
y suspirar.
Uno que me haga desear más
y más.
Un ángel
uno que nunca parta
que se quede conmigo
y solo conmigo
para siempre.
Eres
fuiste
y serás
el hombre
que yo
amo,
las olas del mar
no borraran tu nombre
de mi playa
eres
fuiste
y serás
el hombre
que me
ama.
Primero fue intuirte
segundo conocerte
tercero reconocerte
cuarto enamorarte
y quinto entregarte
la mujer que soy yo
la que explota en colores
y en amores
-De adultos y de adúlteros-
Juguemos a que apagamos el mundo
que ya nadie sonríe
que nadie tiene sueños e ilusiones
que nadie se enamora.
Juguemos a que apagamos el mundo
que ya nadie escribe poesía
ni lee y se ilusiona.
Juguemos a que apagamos el mundo
que nadie mira al cielo.
Que nadie siente mariposas en su abdomen
y suspira amores.
Juguemos a que apagamos el mundo.
Mi letra es como yo
algunas veces
inentendible
incomprensible
inexpugnable.
Mi letra es como yo
diferente siempre
retorcida y loca
y que contiene apenas
lo que pienso
y repienso.
Lo que siento
y disiento.
Lo que hago
y deshago.
No intentes comprenderla
Y menos entenderla
Pues…
Mi letra es así
Como soy yo.
Desbocada, atolondrada
y loca.
No puedo pero quiero...
Porque aunque quiero no puedo?
Porque no puedo desplegar mis alas y volar?
Porque no tengo
eso me hace incapaz de volar...
...de extender mis horizontes...
...de ser capaz de despegarme de esta atadura llamada suelo...
Porque aunque quiero no puedo
Volar por los cielos y sentir mi pelo ondeando al viento?
Gritar al mundo que si pude?
Salir de mi cascaron?
Batir mis alas y volar muy lejos...
tan lejos como para escapar de este castigo divino de querer y no poder...
Laura Gabelo
14 años
El sueño apenas comienza
arranca a volar
¿Qué pasa?
¿Por qué no vuelas?
Es porque estás lastimada
Crea una nueva meta
y tus alas batirás
que ese nuevo sueño
tu combustible será.
Sigue el camino
y ya verás
la felicidad vas a encontrar.
Laura María Gabelo Lara
14 años de edad.

Cierto día los sentimientos y las cualidades vagaban por un bosque oscuro y frío buscando algo en que pudieran ser útiles.
El amor abrazaba al miedo quien no paraba de llorar al estar en un lugar tan solo y oscuro, el sentido común decía que no debieron haber seguido las instrucciones de la imprudencia mientras que la creatividad inventaba historias de terror para asustar a los otros. El pesimismo decía que algo bueno no iba a salir de eso. Muy oportunamente apareció un ruiseñor y señalando con su ala a un búho les dijo hagan lo que él les diga. El búho dijo: “Vayan al norte donde encontrarán unos cuerpos vacíos, sin voluntad propia, y ustedes deberán ocuparlos". Y así fue; fueron al norte, encontraron los cuerpos vacíos y los ocuparon y así desde ese mismo instante la humanidad estuvo acompañada por los sentimientos.
Laura María Gabelo Lara
14 años de edad.
(Ilustración de doña Yolanda de la Colina Flores)
Cómo será eso de morirse. ¿Uno se puede dejar ir? ¿Nos quedamos aquí pegados hasta que no nos quede un aliento? ¿Qué es lo que nos hace ...