lunes, 23 de marzo de 2015

Por hacer bonito hizo feo





No entendía porqué si eran buenas las intenciones las cosas no eran apreciadas.  Claro que también conocía el viejo refrán que rezaba "De buenas intenciones está empedrado el camino del infierno".  Las personas generalmente mienten, con las cosas que por algún motivo le obsequian pero que efectivamente no le gustan.  Normalmente es como una condición implícita en esa situación  del dar y del recibir.  
Alguna vez conocedora del deseo del homenajeado de tener pañuelos marcados;  ella compró media docena y se dio a la tarea de bordarlos  ella misma, pues comprarlos de esa forma era costoso y en ese momento no disponía de los recursos.  La crítica fue instantánea; demasiado grandes las iniciales y el color elegido para ellas no era el más bonito, con todo y que era el azul favorito y... Bueno ni para qué decir más.  El agua fría cayó sobre ella y se sintió además de mal, por no haber acertado con el regalo; deprimida por el desplante del obsequio mal recibido ya que había sido  hecho con tanto trabajo y esfuerzo.  Ya que las clases de bordado fueron pocas y hacía muchos años además que ni siquiera intentaba hacer algo así.  Hmmmmmm...
Ahora tampoco había logrado dar en el clavo, pequeña la camisa, el bolsillo muy chico con todo y que era igual al de las demás camisas que tenía pues al parecer es estándar la medida en general sin importar la marca o el precio.
Ella pensaba que si compraba el obsequio para que sus hijos se lo dieran era bien recibido, pero si venía de ella, tenía más de un defecto y por lo tanto en lugar de sentir bonito sentía bien feo. Son detalles que dañan días completos pues la incomodidad dura y dura y dura y el temor de volver a meter la pata no dejarán tener, lo que para uno sería un bonito detalle.
Pero según veía era mejor ir derecho al infierno por poco detallista y mala persona que por querer hacer bonito y no lograrlo ni lo más mínimo.

Patricia Lara P.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Lloviendo

Lloviendo Se fue lloviendo. Llovía afuera, llovía adentro. A raudales El tiempo se detenía, a ratos. Pero la lluvia lloví...