martes, 25 de junio de 2013

Recuerdos




A Osiris B.

Atados como globos están todos mis recuerdos
No quiero desprenderme de ninguno
porque cada uno es un amigo que me ha acompañado
una vivencia de la que he aprendido
una sonrisa que he compartido
o una lagrima que contuve en un momento dado.
Hay globos gordos y grandes
y otros minúsculos chirriquiticos
pero importantes son todos
ya que a todos los añoro.

Recordar, vivir




Recordar es vivir y es necesario
evocar tiempo atrás el calendario
recordar es vivir los tiempos idos
y no dejarlos caer en el olvido

recordar es traer a la memoria
esos hechos pasados, ¡nuestra historia!
Es revivir el dolor, ¡también la gloria!
de una vida que da vueltas como noria

Recordando vivo, eso es cosa cierta
pues cada recuerdo es refugio, ensueño,
que alivia las cargas y nos estira el ceño
y , a mí, me motiva a soñar despierta.

Recordar sí es vivir y es ley de vida
que quien vive y su pasado va y olvida
repite los errores y equivocaciones
pues también desecha las viejas lecciones.

Recordar es vivir pues hoy respiro
y al hacerlo me recuerdo de que aún vivo
y en el ínterin mi corazón palpita
y frente a lo grato mi mente se excita.

Recordar es hacer frente a tus fantasmas
es dar la cara a tus victorias y a tus miasmas
es fuente viva de momentos gratos
y es repaso -¿absurdo?- de los malos ratos.

Yo recuerdo poco y mucho, ¡mucho!, olvido
(el tratar de hacerlo es tiempo perdido);
mas, si me preguntan, he de confesar
que daría la vida yo por recordar.

He aprendido, entonces, a vivir el olvido
recordando poco, pero con cariño,
y abriendo un espacio en el diario olvido
para guardar algo de lo que he vivido

Entre llanto y risas, he de concordar
que a veces es sano el no recordar
pero que en el fondo hay un cierto miedo
de olvidarlo todo, siendo ya muy viejos.



B. Osiris B.

La loca de la cuerda floja


Colgada a una soga
se hallaba la loca;
la loca, muy loca,
de la gran ciudad.

Salta en la cuerda
la loca, ¡qué loca!,
encontrando amigos
en todo lugar.

Tejía en el aire
con hilo imaginario
un collar de amigos
¿qué digo?, ¡un rosario!

Cadenetas, rosas
y pequeños arcos
tejía la loca
entre salto y salto.

Y así se iba uniendo
a un montón de amigos,
compartiendo sueños
y también cariño.

Le enviaban postales,
libros y regalos
y una que otra carta
de allende los mares.

una telaraña
de amigos y afectos
tenía la loca,
¡y muchos adeptos!

Entre hilos y saltos
en su cuerda floja,
fue feliz la loca
por poquito rato...

pues al pueblo un día
arribó un galeno
con gran osadía
a tratar enfermos

Primera en la lista,
a la loca, muy loca,
le pide el galeno
que abra la boca...

...que ya no saltara
le ha recomendado
y con sus tijeras
cada hilo ha cortado.

La loca, impactada,
muy presta fingió
ya no tejer nada
y a todos engañó:

en una sillita
puesta en un rincón
se ve a esta damita
allá, en el salón.

Mas, lo que no saben
es que allí, sentada,
sigue ella trepada
en su cuerda floja:

si observas de cerca
verás sus piecitos
moverse en la cuerda
a pequeños brinquitos

no ha podido hallar
y piensa con sigilo
como aquellos hilos
volver a enlazar

por eso sus manos
ahora se entretienen
en lentos vaivenes
de hilo crochet

y una lagrimilla
muy de cuando en vez
se escurre en su tez
y cae de su silla.

Malo fue el remedio
¡peor la solución!:
se ahoga en el tedio
y la desilusión.
B. Osiris B.

Recordar no es vivir

Recordar no es vivir

solo es recordar

tanto lo bueno como lo regular y hasta lo malo

y sentir añoranzas de tiempos idos

de personas caídas en el combate de vivir

y que llevamos en nuestras mentes

y en nuestros corazones

por siempre y para siempre

Personas que solo son recuerdos

lunes, 24 de junio de 2013

Los falsificadores




Un cuento escrito a 15 dedos y medio
Seguro Osiris no los usa todos
Jajajaja

Estos hombres y mujeres se especializaron en realizar acciones peligrosas: son como dobles de cine, sin en realidad serlo, pues ellos lo que hacen es vivir vidas reales para poder luego introducir los recuerdos en las mentes de las personas. Así, sin correr ningún riesgo real, puedan contarle a la humanidad -o por lo menos a sus nietos- las cosas que hicieron.
Por eso los abuelos hablan de cruzar ríos caudalosos, de enfrentarse a forajidos solo con las manos, de levantar pesos que prácticamente ningún ser humano habría podido levantar y un sinfín de situaciones similares.
FINAL 1
Pero los más peligrosos, son aquellos que cuentan sus historias... y las de otros... y las que emergen de su mente carcomida por la fantasía y el ensueño... en mi pueblo los llaman escritores.
FINAL 2
Cuentan que de ese grupo hubo un clan que partió en busca de nuevas historias, de fantasías y recuerdos de travesías pero, tras la gran separación de Pangea en continentes, quedaron esparcidos por el mundo y formaron una nueva casta de cazadores de fantasías, historias y vivencias... viven encubiertos bajo la apariencia de escritores y cuenteros pero, ¡ten cuidado!: cuando menos lo esperes llenarán tu cabeza de recuerdos y ya no podrás escapar del mundo de la creación... ¡Oh, si leíste este escrito, ya es muy tarde: yo soy una de ellos!... ¡Tu viaje ha comenzado!
B. Osiris B.
Patricia Lara.

Plagio



Ya casi cualquier cosa que me pasa
le sucedió a alguien más
y cuando lo voy contando
de plagio me van hablando.
Es que este mundo es muy grande
y la vida que vivimos
a pesar de ser la mía
ya otros la han vivido.
una historia y otra historia
similares, parecidas
resultan siendo.
¡Que sobreviví a una avalancha!
digo yo;
y otras manos se levantan
y a ellos también les sucedió.
Que el terremoto de hace años
¡Por Dios que me espantó!
Y resulta que el dichoso suceso
a otros también, les aconteció.
Que lloré por un amor que me dolió
y hay mil corazones rotos
¡Solo en una habitación!
La vida es repetida
No en la misma persona
pero muchos que vivimos;
que realmente vivimos
acontecimientos similares
nos han sucedido.
Plagiadores
somos todos
y a pesar de que la palabrita
hasta molesta resulta
se escribió porque en el mundo
las situaciones y hasta las acciones se repiten.

domingo, 23 de junio de 2013

Un suspiro y una lágrima



Un martillazo en el cráneo, a la altura de su oído derecho, fue el que liberó a Liliana de aquel agobiante peso y de un cansancio añejo que la avejentaba y hacía sentir amargada. Frente a sus ojos goteaban, en rojo bermellón, veinticinco años de feliz matrimonio y sonoros ronquidos de Ezequiel, su adorado esposo. Muchas fueron las discusiones, las consultas y los remedios caseros… nada había solucionado aquella tortura de no dormir, noche tras noche, oyendo el huracán que salía de su boca. Aquella masa informe sobre la cama le recordaba una de sus muchas pesadillas, pero Liliana sonreía, consciente de su realidad y de las muchas noches de silencio por venir, ¡ya no habría más ronquidos! Vació meticulosamente el frasco de pastillas para dormir, teniendo cuidado de tomarlas todas con rapidez, ¡no había tiempo que perder! Se acurrucó junto a su marido, acarició tiernamente su cara deformada, tratando de poner en orden los pequeños trozos de masa encefálica que aún vibraban sobre la almohada; besó con pausa los ya fríos labios de Ezequiel y sonrió con una mezcla de alivio y agradecimiento. Con un suspiro, exclamó: ¡Hasta siempre, amor mío!; cerró sus ojos para dar paso a una lágrima ¡y al fin durmió!

B. Osiris B.

El inmortal




(Una historia que siempre me ha dado mucho terror)

He tocado fondo
Por fin, después de rodar aparatosamente
por aquel precipicio
golpeándome aquí y allá con una roca, un tronco y de nuevo una roca
he tocado fondo.
Veo el cielo azul
y las rocas grises con tonos verdes aquí y allí
y uno que otro destello dorado.
El sol seguramente
acariciando la montaña dura, fría y cortante
Pienso porqué estoy ahí y recuerdo
Hmmmmm
Subí precisamente a ver un lama milagroso
lo comparan con Dios
Dicen que cumple deseos
que hace milagros
y que puede lograr la felicidad eterna de aquellos
que logren llegar hasta él.
Y si...
Ahora recuerdo que lo encontré
que hablé con él
que le pedí otorgarme el don;
de la  vida eterna
y que después de hacerme ver
que aquello podría ser una locura
me lo concedió.
Recuerdo
que bajé muy alegre
saltando de la dicha
no había la menor posibilidad de que me muriera ahora
ya era inmortal.
Recuerdo
que tropecé con una roca
y empecé a rodar y rodar
y también que no me espanté para nada
pues tenía vida eterna
Solo bajaría más rápido y listo.
Ahora yazco
aquí en el fondo de este precipicio
tengo todos los huesos rotos
la carne hecha trizas
y no hay ninguna posibilidad de que alguien me encuentre
pues nunca dije para donde iba
Y si
Soy inmortal
Estoy vivo y lo estaré por siempre
atrapado en este hueco inmundo
desde el que apenas si logro percibir el sol, la lluvia, la vida.
Estoy vivo
Muy a mi pesar lo estoy
Pues soy inmortal.

Los libros

  Jugué en la calle hasta los 8 o 9 años. Dejé de hacerlo cuando aprendí a leer y encontré en los libros una compañía invaluable. En esas le...