Y de pronto un suspiro llega
y rompe el silencio
y alborota el aire
y el corazón se agita
y los ojos te buscan
y te encuentran
y los brazos te alcanzan
y te abrazan
y lo demás sucede.
Llegó Michelle Como casi todas las tardes en mi casa materna, me encontraba leyendo, sentada en un desvencijado mueble de la sala. Mi vid...
Sí, sucede, todo sucede... :)
ResponderEliminarY eso es precisamente lo bueno Rómulo... que lo demás suceda.
ResponderEliminarUn abrazo y gracias por leerme.