miércoles, 2 de marzo de 2011

Siento

Y yo siento de pronto

que de cada uno de los poros de mi cuerpo

surge una gota de agua fría

un sudor helado me ahoga

y me despierto chapoteando

en el charco de mí agua sagrada.

Me quedo en la oscuridad

pensando pensamientos pensantes

ahogándome en un calor interno,

extenso.

Suponiendo sucesos,

intuyendo desgracias futuras.

Alcanzo a acariciar una niñez lejana,

la madurez actual

y la vejez futura;

caminando hacia mí

a pasos agigantados.

Y me espanto.

Y sigo chapoteando en los recuerdos

y el sudor me cubre

y surjo entre la espuma

de un salado mar

renovada y pura.

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