domingo, 30 de diciembre de 2018

Madeja

Madeja

Veo ese pequeño cabello salir de uno de mis poros.  Decidí arrancarlo, primero con los dedos, luego con un depilador.  Era tan pequeño y delgado que no lograba asirlo; menos arrancarlo.  
Como siempre me obsesioné.  Hurgue entonces con una aguja, retirando piel y de nuevo los dedos y de nuevo el depilador.  Por fin lo agarré y empecé a tirar.  Halé y seguí halando ya tengo una madeja de pelo enredada a mis pies y sigo halando.

Patricia Lara P

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Los libros

  Jugué en la calle hasta los 8 o 9 años. Dejé de hacerlo cuando aprendí a leer y encontré en los libros una compañía invaluable. En esas le...