En el centro comercial
Ayer, estaba con mi hija en un centro comercial, ya habíamos decidido regresar a casa y habíamos pedido transporte. Así que nos ubicamos en una de las puertas. De pronto vemos que sube los escalones un invidente ayudándose de su bastón; con el cual toca un triángulo que señala que el piso está mojado. Así que se tarda una fracción de segundo en cambiar de rumbo, ayudado también por un vigilante de dicha entrada. De esta manera, queda girado directamente hacia nosotras. Retoma su rumbo tan rápido como venía. Nosotras viendo el choque inminente, saltamos una a la derecha y la otra a la izquierda. Inmediatamente la risa me domina mientras pienso; me voy a condenar.
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