Y deseo lucir unas perlas...
una hilera delgada y bien fina
alrededor de mi cuello de nácar
y claro...
tus brazos rondando mi cuerpo,
y tus labios cubriendo mi piel.
Solo eso deseo.
Cómo será eso de morirse. ¿Uno se puede dejar ir? ¿Nos quedamos aquí pegados hasta que no nos quede un aliento? ¿Qué es lo que nos hace ...
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