Y deseo lucir unas perlas...
una hilera delgada y bien fina
alrededor de mi cuello de nácar
y claro...
tus brazos rondando mi cuerpo,
y tus labios cubriendo mi piel.
Solo eso deseo.
Llegó Michelle Como casi todas las tardes en mi casa materna, me encontraba leyendo, sentada en un desvencijado mueble de la sala. Mi vid...
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