Y deseo lucir unas perlas...
una hilera delgada y bien fina
alrededor de mi cuello de nácar
y claro...
tus brazos rondando mi cuerpo,
y tus labios cubriendo mi piel.
Solo eso deseo.
Atardeceres por encargo Un día mis hermanos y yo, dispuestos a reunirnos a pesar de la distancia nos pusimos la cita del amor fraterno. Cad...
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