sábado, 30 de agosto de 2014

Osiris



Osiris

No podía creer que en serio lo hiciera.  Le dijo que llegaría a conocerla en persona y a despedirse.  Y ella no lo creyó realmente.  Pero había pasado.  Supo inmediatamente que ella, su amiga del alma.   Había partido sin dolor y con una sonrisa en el rostro;  cuando al mirar al cielo las nubes formaron el rostro de todas las fotografías conocidas.
No tuvo tristezas en ese mismo instante.  Exhaló un suspiro tan hondo y tan audible que las nubes retornaron a sus posiciones originales y el rostro dejó de verse en ellas.
Un segundo después las aves se posaron en el brevo y guardaron silencio unos segundos.  Las miró,  y sintió como se le apachurraba el corazón.  Fue entonces cuando todos los botones de rosas y de flores se abrieron uno a uno y como en cámara lenta; y el perfume se hizo intenso y de nuevo la vida fue la misma.
¡Ay m’ija!  Otro ángel aguardándome en el cielo.  Te recomiendo que busques a mi abuela, a mi hermana Lucía a su hija, a mi suegra y que compartas en ellas toda la cháchara que ahora no me darás ya más.
Te quiero.
(Mira las pendejadas que me haces imaginar y escribir mi querida Osiris) Espero que falte mucho para que me regales una despedida como esta.
Te quiero.
Patricia Lara P.

Espejo roto




Amaneció brillante,
límpida y resplandeciente
y, con un leve contacto,
se tornó en miríada
dolorosa de múltiples trozos.
Un toque suave
-pesaroso-
la esparció por los aires.
Y ya no fue resplandor
sino estruendo y sorpresa.
Dispersa e incomprensible,
-incomprendida-
yace fraccionada.
Destruida.
B. Osiris B.

Banquete




Sostiene la bandeja
con ambas manos en dadivosa ofrenda.
Todos pasan, comen, toman algo...
... consumen.
La consumen, la agotan.
Larga jornada para darse a todos
y morir de inanición
con las manos llenas
y la vida vacía.
B. Osiris B.
Uno más de esos lúgubres y patéticos, doña Patuca (Patricia)

Los libros

  Jugué en la calle hasta los 8 o 9 años. Dejé de hacerlo cuando aprendí a leer y encontré en los libros una compañía invaluable. En esas le...